JAQUELINE CASTRO: “Cuando hay las ganas de servir las puertas se abren”

Por Rita Encalada

Es ambateña de nacimiento y quiteña de corazón. Una de las lideresas de las joyas rurales de Quito. Se trata de  Jaqueline Castro presidenta de la parroquia de Pomasqui. Su oficina se encuentra en las instalaciones de la Casa Parroquial, Antigua Escuela “Quiteño Libre” una edificación de estilo tradicional rural construida en el siglo XIX con madera y piedra, donde actualmente funcionan las dependencias del Gobierno de la parroquia, el  Registro Civil, la Tenencia Política y Biblioteca virtual.

Asisto a este lugar y Gaby Cáceres, su colaboradora amablemente me hace pasar y me ofrece un vaso de agua.

A  pocos minutos llega la presidenta quien con una sonrisa afectuosa y un abrazo me recibe. Pasamos a su oficina sobria y acogedora. Viste de rojo y blanco, luce en su rostro un suave maquillaje. Es una mujer elegante. A penas se sienta empezamos.

_ ¿Cómo se describe en lo personal?

Soy una persona sensible, frontal y risueña. Me encanta reír, por  eso estoy siempre con una sonrisa aun cuando estoy triste. Esta mal decirlo pero pienso que entre mis cualidades Dios me ha dado el don de la nobleza y humildad la que no deberíamos perder por más alto que lleguemos. En cuanto a mis defectos es el de enfurecerme rápido cuando algo me molesta.

_ ¡Cuál es su hobby?

Me encanta bailar ritmos como la cumbia y el merengue pero también los estilos de música tradicionales, si tuviera un poco más de tiempo desearía pertenecer a  Puma LLacta, Mayaico o el  Señor del Árbol que son grupos de danza de la parroquia; asimismo disfruto de literatura de autores como Osho y frases de Gandhi.

_ ¿Y entre sus gustos musicales?

La música nacional es mi preferida porque tiene letras hermosas que llegan al alma y hacen vibrar nuestro corazón, mente y espíritu. Entre mis artistas favoritos esta  Paulina Tamayo. Me considero  nacionalista porque tenemos que rescatar lo nuestro.

_ ¿Qué le hace feliz?

El abrazo sincero, el saludo con una sonrisa, el compartir con mi familia me hace  feliz, pero también el poder servir a la gente. “Cuando hay las ganas de servir las puertas se abren” y no es porque le agradezcan sino por la gran satisfacción adquirida. Además pienso que no es el puesto lo que nos permite ayudar, porque se puede ser solidarios desde donde  uno esté.

_ ¿Qué  le entristece o molesta?

La ingratitud del ser humano con sus padres, el no ser solidarios con la familia o demás personas. La injusticia del sector público, el no concientizar su trabajo y hacerlo bien.

_ ¿Su fecha de nacimiento?

Mi cédula de nacimiento dice una fecha pero  mi mamá dice otra así que el festejo es doble (Sonrió). Nací un 6 de marzo de 1967, voy a cumplir 50 años.

­­_ ¿Dónde realizó sus estudios?

Mis estudios primarios los realice en la Escuela Juana de Arco  en Ambato hasta cuarto grado y posteriormente terminé mis estudios primarios en la Anexa Guayaquil en Quito. Luego estuve en el Colegio Manuela Cañizares. Tengo tres profesiones, en Ciencias de la Educación, Psicología y Abogacía, títulos que los obtuve en la Universidad Particular de Loja.

_ ¿Fue sacrificado estudiar tres carreras?

Sí, porque como mujer tenía varias ocupaciones, el trabajo, la casa, los hijos y estudiar fue duro pero no hay cosa en la vida que no se pueda hacer cuando se tiene las ganas.

_ Considera como sólido a su hogar?

Si, tengo una familia maravillosa junto a mi esposo que es mi amigo y confidente y unos hijos preciosos, un varón de 30 años, una de 22 y otra de 14. La solidez creo que la he ido construyendo con el tiempo porque no hay matrimonio perfecto y las cosas duras nos hacen fuertes y de los errores se aprende a ser mejor. Ahora puedo dar gracias a Dios de que tengo la bendición de haber formado un hogar feliz.  “Porque cuando se sale de la casa con paz se transmite paz”. (Enfatizó).

_ ¿Cómo llegó a ser presidenta de la Parroquia?

No pertenecía a ningún partido político, vinieron representantes de Alianza País, me invitaron a ser parte y candidata, al principio lo dude mucho pero acepte el reto. Antes era jefa del Registro Civil de la parroquia, institución a la que amo  y en la que trabajé  por 20 años; razón por la cual, la gente me conocía y llegó a quererme por el servicio que  prestaba.

“Siempre traté de la misma manera a personas que venían de terno o sin zapatos porque todos somos iguales” y creo que la gente en recompensa confió en  mí.

La campaña  la realice de puerta a puerta visitando a los vecinos, apenas gaste  500 dólares y gane por mayoría de votos a un ex  presidente.

_ ¿Qué tiempo tiene en el cargo?

Dos años ocho meses, ejercí el cargo desde mayo del 2014 y culmina en el 2019 y ahora debo dedicarme aún más porque soy Consejera  de Pichincha, y no solo debo trabajar por mi parroquia sino por las 53 parroquias rurales de la provincia; entonces hay que velar y aportar dejando huellas por donde uno se camina.

_ ¿Cómo es un día en su trabajo?

Depende de lo que tenga, por ejemplo sin tengo que visitar  barrios para inspeccionar obras estoy ahí desde las 7:H00 am, luego regreso a la oficina. Atiendo a toda la gente, la escucho y trato de solucionar los problemas. No me gusta decir que no, sé que tengo competencias y no competencias pero lo que hago es auto gestión. “No necesitan hacer cita conmigo” . Recalcó.

Luego, cuando salgo a una  reunión en el Municipio  o Consejo Provincial si se acaba a las 4:H00 pm continúo laborando. Cuando más pronto salimos es a las  6 o 7 pm junto a mis colaboradores. Los fines de semana se realizan reuniones con la comunidad.

_ ¿Siente que es querida por los habitantes de su parroquia?

Si, aunque existen personas como en todo lado, así se haga bien las cosas nos dicen que está mal. Además hay gente que  esta avizorándose para ocupar el cargo en las próximas elecciones y quizá hablaran mal de la presidenta, pero me tiene sin cuidado. Lo importante es el trabajo que hacemos y el resultado es el saludo y abrazo sincero de los pobladores de mi parroquia por lo que me siento bendecida.

_ ¿Cuál es su objetivo?

Seguir trabajando por mi  pueblo y estar para lo que fui nombrada.

_ ¿Siente que ha cumplido en estos dos años de su gobierno?

Sí, al respecto no puedo titubear, porque mi trabajo ha sido integro al cien por ciento. Nunca me he quedado de brazos cruzados. Saber que el sueldo que gano es con esfuerzo y sacrificio, y cuando tenga que irme lo haré con la conciencia tranquila de haber servido bien.

_ ¿El 2016 ha sido bueno para su gobierno?

No,  porque nos bajaron el presupuesto, no hemos efectuado cosas que tendríamos que  hacer,  pero no me quejo.

_ ¿Cuál es el mensaje para su parroquia?

Que rescatemos el ser solidarios, que no señalemos sino que aportemos. “Es fácil criticar, cuando lo más importante es dialogar”.

Las puertas están abiertas. Hago una invitación a que nos ayuden a reconstruir y darles las gracias por confiar en esta humilde servidora y seguirá trabajando hasta la fecha prevista.

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