Cuenteros llegan a la Mitad del Mundo para hablar de ese patrimonio inmaterial

Los narradores de Colombia, Chile, Ecuador, Bolivia, Perú, México y Venezuela presentaran sus relatos en los lugares patrimoniales del centro histórico de Quito como iglesias, museos y plazas.

Narradores orales de varios países asisten en Quito al I Encuentro Internacional ‘Mishki Shimi’, organizado por la Fundación Quito Eterno.

“Una ciudad histórica solamente existe como tal si tiene espíritu y el espíritu son sus relatos”, dice el mexicano Jermán Argueta, uno de los 16 narradores delegados a este evento cultural que se extenderá hasta el próximo día 14.

“La ciudad de Quito es un libro y hay que aprender a deletrearlo. Solo aquel que camina sus calles conoce su memoria y su identidad. Aquel que se atreve a vivir y a conocer el espíritu y sensualidad de sus calles, de su madera, del hierro forjado, sabe que de la sinuosidad de su historia y su memoria nos enamoramos”, afirmó Argueta en rueda de prensa.

Aseguró que los espacios físicos que tienen las ciudades no son nada sin lo intangible presente en sus leyendas, sus cuentos, las historias que conectan a los seres humanos, la palabra que le da sentido a las hermosas iglesias, plazas, museos y otros sitios patrimoniales.

“Nosotros nos sumergimos porque la palabra que es sonoridad entra al corazón, porque la palabra  llega a los corazones. Por eso el patrimonio arquitectónico solo puede estar vivo con la palabra porque la  palabra está en la lengua y la lengua es la casa de la cultura”, apuntó.

Junto al artista llegarán a Quito otros 15 narradores de Colombia, Chile, Ecuador, Bolivia, Perú y Venezuela para contar la forma en la que perciben a la capital ecuatoriana y sus pueblos de origen, además de narrar historias que aprendieron de sus abuelos, para invitar a los habitantes de este país a ver a sus ciudades de otra forma.

En el “Mishki Shimi” que significa “lengua dulce” en kichwa habrá talleres, exposiciones pedagógicas, presentaciones subvencionadas para escuelas y colegios de escasos recursos, así como recorridos y presentaciones de narración oral en espacios patrimoniales del centro histórico de Quito como iglesias, monasterios, casonas y museos, entre otros.

“La idea es visibilizar la narración oral como una posibilidad de conectarnos como comunidad y conectar a Quito con los circuitos de festivales de narración oral”, le dijo a Andes Javier Cevallos, representante de Quito Eterno, institución que está celebrando 15 años de vida institucional, mismos que ha dedicado a rescatar el patrimonio cultural de la ciudad.

Las historias del mundo se conjugarán en Quito con la intención de mostrar la otra cara patrimonial de la ciudad, esa que se construye con las leyendas, con los mitos, con las vivencias de los habitantes y que perduran en el tiempo. Esto como parte de la celebración de los 40 años de la declaratoria de Quito como Patrimonio cultural de la humanidad.

“A veces nos han hecho creer que los mitos son mentiras pero son historias muy sabias de tiempos antiguos, que te hablan de lo mejor pero también de lo más monstruoso del ser humano. Creemos que todo eso guía el festival, encontrarnos como seres humanos alrededor de las historias”, afirmó Cevallos.

Según el colombiano Jota Villaza todos tienen historias que contar sobre cómo funcionaba la ciudad, lo que existía en ella, lo que se hacía o cómo se vivía. En su caso, le gusta encontrar a los abuelos cuenteros en los distintos pueblos que visita porque ellos guardan la memoria y el patrimonio de las ciudades.

“Creo  que todos los narradores orales somos patrimoniales porque también hay un patrimonio futuro, entonces estamos construyendo la tradición oral que van a contar nuestros nietos. Pienso que en ese sentido  todo termina siendo patrimonial”, afirmó Villaza.

Considera que las ciudades y los narradores se necesitan de la misma manera. “No somos nosotros sin el espacio físico que vamos a narrar y el espacio físico pasa a ser una piedra inerte si no hay quien la narre. Y eso no solamente lo hacemos los cuenteros sino el guía turístico que cuenta la historia y cada uno le pondrá su toque de magia e imaginación”, dijo a Andes.

“Estamos convencidos que el turismo no son solo los lindos sitios que visitar sino las historias detrás de cada uno de ellos”, señaló por su parte el viceministro de Turismo, Carlos Larrea.

El funcionario afirmó que con este tipo de encuentros se busca promocionar a Quito y al país turísticamente.

“Las ciudades pueden ser muy bonitas en infraestructura, y sin duda Quito lo es, uno la camina y se da cuenta de todas las bellezas arquitectónicas que tiene, pero como pueden cambiar las cosas el momento en que uno entiende las historias de esos edificios, las leyendas que solo en el centro histórico de Quito existen, como puede cambiar  la forma de hacer turismo en una ciudad cuando alguien te cuenta bien una historia”, apuntó.

Según  Larrea, es preciso aprender a contar historias “de nuestros barrios, de nuestros sitios, de nuestra gente y a través de esas historias promocionar el turismo de nuestro país”.

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