La Fiesta Mayor de la Ruralidad se vivió en Calacalí

Un paisaje multicolor y de una profunda diversidad, inundaron las calles de Calacalí en el XXVI Encuentro de las Culturas de las Parroquias Rurales el 18 y 19 de agosto.

En este año, 33 Parroquias y 5 comunas de la ruralidad quiteña retomaron con fuerza su liderazgo e importancia, a través de un desfile de “unidad, inclusión y solidaridad”.

El recorrido estuvo encabezado por autoridades municipales, entre ellas:  Esteban Loaiza, director metropolitano de parroquias rurales; Juan Zapata, secretario de Seguridad y Gobernabilidad; administradores zonales, las concejalas Renata Moreno, Anabel Hermosa, reinas parroquiales. Todos ellos, acompañaron a Juan Carlos Zapata, presidente del GAD de Calacalí.

Los tradicionales capariches, sacharunas, carishinas, pingulleros al ritmo de platillos, tambores, rondines permitieron recordar momentos de la memoria histórica, en un despliegue escénico de intensa carga simbólica retratada en sus vestuarios y puesta en escena, que se inició con el chagra, el cóndor libre y el toro bravo de Píntag.

“Cultura viva” que se anida en los corazones de los parroquianos; así lo indicó Daniela Paredes, reina de Pifo.

Esta fiesta de la ruralidad instauró un especial ambiente de emotividad, propia de tradiciones, costumbres y vivencias compartidas; reafirmó “lazos de hermandad”, exaltó la imagen de un “nosotros”, una identidad que debe ser conocida por propios y extraños, comentó Pablo Cobos, presidente de las 33 parroquias rurales (ASOGOPAR-Q).

La feria artesanal, productiva y gastronómica de las parroquias de la Mancomunidad del Chocó Andino contribuyeron a dinamizar la economía de la parroquia sede.

El evento contó con la presencia del alcalde Mauricio Rodas, quien manifestó: “la maravillosa riqueza que tenemos en nuestra ruralidad es lo que hace único a D.M Quito. Este es un espacio en el que compartimos lo que somos, lo que creemos y hacia dónde vamos”.

Juan Zapata, máxima autoridad de Calacalí se describió “llenó de una alegría inmensa” y reconoció el esfuerzo de las” hermanas parroquias” por “rescatar” la esencia de la ruralidad.

Un suceso histórico para Calacalí que culminó, con la entrega del priostazgo a Santiago Enríquez, presidente del gobierno parroquial de Nono. /G. Pagalo

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