Emprendimientos fundados en el “valor de la segunda oportunidad”

“Belleza consciente” sumado al “arte de crear” tuvieron un espacio en el evento organizado el 6 de febrero por Genesis Orobio, del movimiento “ge nne”, enfocada en la importancia de reutilizar.

El brillo, color y la dureza distinguieron a la semilla de tagua ubicada en una de los stands y conocida popularmente por su uso en la bisutería.

Sin embargo, Andrés Flores, proveniente de una familia de casi seis décadas como artesanos; descubrió en el “marfil vegetal”, propiedades de tipo exfoliante para la piel.

Las investigaciones iniciaron hace cerca de dos años en la Facultad de Química y Farmacia de la Universidad Central, donde llego a la conclusión que al micro pulverizar la tagua, 70 µm (micras) a 100 µm eran suficientes para remover células muertas y a la vez, no lastimar la piel.

“Tagua Cream” es la marca de Andrés, una crema corporal y facial de tipo exfoliante, nutritiva y humectante, presente en el mercado nacional e internacional. 

“Todo tiene una historia, una esencia” es así como María Ángeles Hernández de MAYA, diseño y moda/ reciclaje describió a su línea de aretes, collares, bufandas, ponchos, elementos decorativos realizados a base de espejos reciclados, trapillo, cobre, mullos, tapas de cerveza.

María Ángeles oriunda del Cañar inició hace 8 años atrás, en el Parque Cumandá donde trabajó junto a 48 artesanos, es ahí donde inició el aprendizaje de distintas técnicas que la llevarían a “darle vida”, a todo aquello considerado desechable.

Actualmente, trabaja con la Red Nacional de Recicladores del Ecuador (RENAREC) e iniciará próximamente un proyecto con las mujeres indígenas del Cañar especializadas en el área del tejido y bordado. De esta forma Genesis Orobio, joven empresaria da un espacio a los emprendedores; mientras cumple con una responsabilidad social. /G. Pagalo

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