Un poco de alivio. Criminalística inició este sábado el contacto telefónico con los familiares de los privados de libertad fallecidos en la masacre del pasado martes en la Penitenciaría del Litoral.

Las primeras notificaciones se hicieron a las familias de los cantones más lejanos y las últimas a las que corresponden a Guayaquil y sus cercanías.

Para ello, dispuso la colocación de carpas y sillas en el patio de la morgue, con el fin de organizar la entrada de los recién notificados. Entraban por grupos y solo podía hacerlo un familiar del preso.

La masacre del pasado martes dejó 119 personas fallecidas y ayer se alcanzó a identificar a 101 personas a través del reconocimiento de sus huellas dactilares. Los 18 restantes corresponden a cuerpos con “situaciones complejas” para su identificación, tales como descuartizados o quemados.

La identificación de estos últimos se inicia con procesos de antropología forense. Y si esta técnica no resulta, se recurre al perfil genético o a la comparación del ADN. Hasta el cierre de esta edición, se entregó 45 cuerpos a sus familias.

No obstante, la entrega de occisos debe contar con procedimientos legales que incluyen a otros organismos.

“Tenemos oficinas de Fiscalía y Registro Civil para que puedan inhumar o enterrar a sus familiares. Todo se hace inmediatamente sin ningún costo. En caso de necesitar un féretro, nichos o bóvedas, se les entregará por parte de la Gobernación del Guayas”, señaló Henry Coral, director encargado de Criminalística.Respuesta. Familias recibieron la confirmación de muerte de sus allegados, ahora cumplen con el trámite correspondiente para el retiro de los cuerpos.

El ambiente en el lugar estaba menos tenso que en días anteriores, así también con menos personas desesperadas por información. Érika Vera, hermana de un privado de libertad fallecido, ahora quiere saber de qué manera murió su hermano y no sabe cómo darle la noticia a su mamá, quién se desmayó el viernes debido a la falta de información en hospitales, el parque Samanes y la Penitenciaría.

“Me llamaron a las 08:30 de la mañana a decirme que estaba muerto. El viernes que viene el ya iba a salir libre. Mi mamá no sabe nada, ella mantiene la fe de que esté vivo. Ayer se me puso muy mal y está recibiendo cuidados. Tengo temor de decirle porque le puede pasar algo”.

Billy Navarrete, secretario del Comité Permanente de Derechos Humanos, señala que las autoridades deben trabajar en conjunto para garantizar y demostrar que hay un control verdadero en las cárceles del país. “La fortaleza de un Gobierno frente a una crisis es emitir respuestas certeras y comprobables para aclarar la zozobra y hasta el momento no se ha hecho. Eso se evidencia en el caos, que no ha concluido por la insuficiencia de información”.

Navarrete recomienda por lo pronto la divulgación y notificación a los familiares de los reos de los otros 11 pabellones.

“No es un deterioro de las cárceles, sino de todo el ambiente social, de la sociedad y su seguridad. Las entidades deberían darnos certidumbre y no lo están haciendo. Hay mucha dispersión en las versiones”, puntualizó.

  • OPERATIVO

Mil uniformados en la Regional

Cerca de las 07:00 de ayer se registró una balacera en el Centro de Privación de Libertad Regional Guayas, que dejó 6 heridos (ninguno de gravedad), según fuentes oficiales. Tras esta situación se dispuso un operativo conjunto entre las FF. AA. y la Policía Nacional.

Esta última institución en su red social informó que fueron “recibidos con disparos”. Luego de neutralizar la situación se ejecutó una requisa y hallaron 2 fusiles y 3 pistolas. No se detalló cuántas municiones ni celulares fueron incautados, hasta el cierre de esta edición.

FUENTE: EXPRESO