El 8 de marzo de cada año, conmemoramos una lucha histórica por la igualdad de derechos en diferentes ámbitos de la vida cotidiana.

El 2020 marcado por la pandemia del COVID-19, generó una crisis adicional que afectó directamente la economía de las mujeres madres de familia y trabajadoras, muchas de ellas actualmente sin ingresos fijos y con una importante carga de responsabilidades.

Por ello, las mujeres en el país y el mundo, han vuelto a las calles a reclamar sus derechos y el cuidado de un Estado ausente, cuya responsabilidad es, ante todo, velar por la garantía de los derechos de todas y todos, respetando lo que manda la Constitución de la República.

Este 7 de marzo en Quito, cientos de mujeres, niñas, adolescentes, madres de familia, trabajadoras, y un sinfín de diversidades, juntaron sus voces en un solo grito para exigir justicia e igualdad. Armadas de cánticos y llevando carteles con frases que nos invitan a la reflexión, caminaron desde la caja del seguro hasta la plaza de San Francisco en el centro de Quito.

En el trayecto, la policía nacional seguía de cerca los pasos de las manifestantes, cerrando calles secundarias en el centro, tomando fotografías y dando seguimiento a los acontecimientos desarrollados durante la marcha.

Aun así, la indignación era evidente en cada grito, considerando que solo entre el 1 de enero y el 3 de marzo de 2021 se han registrado 20 muertes violentas de mujeres por razones de género, de acuerdo a las cifras publicadas por Fundación Aldea. 

Durante esta semana y lo que resta del mes de marzo, activistas y organizaciones de sociedad civil han planificado movilizaciones en todo el país, convocando a las mujeres que quieran unirse a la lucha por sus derechos en Ecuador. 

«Lucha por las cosas que te importan, pero hazlo de una manera que lleve a otros a unirse a ti» Ruth Bader Ginsburg