Han transcurrido 39 días desde que las autoridades de control decidieran realizar megaoperativos conjuntos en las siete parroquias de Quito que tienen más casos de covid-19. La tarea continúa.

Desde el 17 de julio, las Fuerzas Armadas, Policía Nacional, agentes del Municipio e Intendencia se han desplazado a Guamaní, Belisario Quevedo, Chillogallo, La Magdalena, Centro Histórico, Cotocollao y Calderón.

El trabajo se enfoca básicamente en controlar que las personas usen mascarilla, que respeten el distanciamiento, que los dueños de negocios tengan permisos para funcionar y cumplan con medidas de bioseguridad. Otro objetivo es la seguridad: inspección de armas, fiestas clandestinas, libadores y toque de queda.

El teniente Andrés Camacho, de FF.AA., dirigió ayer un operativo en la feria libre ubicada junto al Camal Metropolitano de Guamaní (sur), la segunda zona más afectada (1 514 contagios) luego de Chillogallo (1 940). Los efectivos comprobaron que la gente se aglomeró a lo largo de tres cuadras, donde se ubicaron los vendedores ambulantes.

Personal de la Agencia Metropolitana de Control (AMC) retiró y multó a los comerciantes por ocupar los espacios públicos. La Policía y militares también desalojaron a los libadores de las calles. EL COMERCIO