Autoridades de Pichincha comenzaron otra semana de lucha contra la Covid-19, enfocados en pedidos de aislar Quito, como mecanismo para frenar la propagación de pandemia en la capital de Ecuador, hoy la ciudad más golpeada.

Paola Pabón, prefecta de la provincia, insiste en la idea de que la medida, propuesta al Comité de Operaciones de Emergencia (COE) nacional, evitará la propagación de la nueva cepa de coronavirus en los otros cantones.

El auge de contagios, especialmente en el norte y sur quiteño, mantienen a la urbe en condiciones preocupantes y una situación compleja, marcada por una red hospitalaria que funciona a tope en lo relacionado con la atención a casos de esa enfermedad.

De acuerdo con el COE, hasta la víspera, los contagios en todo Pichincha totalizaban 13 mil 811 y, de ellos, 12 mil 459 están concentrados en Quito.

Por otra parte, las autoridades nacionales dan cuenta de 672 muertes confirmadas en la provincia, cifra que contrasta con declaraciones de Pabón, en las cuales informó de 903 fallecidos por la dolencia respiratoria.

«Solamente de lo que va del mes de julio, hay un incremento de 137 por ciento de fallecimientos. Hemos perdido 903 vidas a causa del coronavirus. Si hacemos una comparación con julio del año pasado donde se perdían 37 vidas diarias, hoy, nuestra realidad arroja que son 97 vidas que se pierden por día», precisó en un video que circula en redes sociales.

Varias semanas han transcurrido desde que la prefecta y directivos locales comenzaron a pedir medidas más restrictivas para Quito, las cuales han sido desoídas por el COE, que mantiene el plan implementado encaminado a reactivar, de manera paulatina, el comercio y las finanzas.

Establecer Ley Seca, para prohibir la venta y consumo de alcohol, ampliar el toque de queda, establecido actualmente desde las 21:00 hasta las 05:00 (hora local), así como suspender las reuniones familiares, son algunas de las solicitudes desaprobadas.

Al respecto, Pabón recalcó: ‘Lastimosamente, hoy nuestra provincia se ha vuelta epicentro de la pandemia. Insistimos en que era necesario un plan para dejar la cuarentena. Hablamos de 10 pasos que debían preparar a nuestra provincia para dar este salto. Sin embargo, fueron omitidos por el COE Nacional’.

Por la gravedad de la situación, ahora, el pedido es aislar, al menos por 15 días, a la capital, como mecanismo para frenar la expansión de la pandemia, acrecentada por la indisciplina social y la falta de personal médico, espacios y recursos para hacer frente a la propagación, a pesar de los esfuerzos institucionales.

«Hoy tenemos que cuidar de Quito y por eso quiero solicitar al COE Cantonal y Nacional tome una decisión, sin duda, valiente, pero que sirva para precautelar la vida de los quiteños y las quiteñas», alertó Pabón, quien añadió que solo con ciudadanos sanos se logrará la reactivación económica.

El pasado 23 de julio, la capital rebasó a Guayaquil, el primer foco de la Covid-19 en la nación, y se convirtió en la mayor cantidad de casos positivos, con 112 más que la Perla del Pacífico.

Durante esa jornada, la capital registró 11 mil 900 infectados, sin embargo, cuatro días después, las autoridades constataron 559 nuevos casos.

Refuerzos médicos desde Guayaquil, que incluyen personal e insumos para enfrentar la enfermedad, estrategias en los barrios, a donde se ha llevado la atención médica y pruebas de diagnóstico y el aumento de controles en las zonas con más casos y mayor violación al protocolo de seguridad y prevención, no han podido frenar los problemas.

Ante el panorama y, en espera de ser escuchados, las esperanzas de la prefectura y al menos siete alcaldes, están, según reitera Pabón en: «parar 15 días, por la vida de nuestros abuelos, por la salud de todos, para que con salud, podamos trabajar en la recuperación económica’, porque ‘sin salud y sin vida, no puede haber reapertura económica». PRENSA LATINA