La Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa), por medio de su Coordinación Zonal 9, ejecutó la clausura de una planta procesadora de lácteos ubicada en la parroquia de Gualea, en Pichincha, debido a que en las inspecciones se detectaron irregularidades en sus procesos.

El equipo técnico de Arcsa evidenció que la planta, dedicada a la elaboración de quesos y manjar de leche, mantenía deficientes condiciones higiénicas en sus instalaciones y equipos; se encontraron productos en descomposición y contaminados con hongos, y no se conservaba un debido control de plagas encontrándose en todo el lugar presencia de moscas y otros insectos.

Adicionalmente, los productos listos para ser comercializados no contaban con la notificación sanitaria que certifica que los mismos han pasado por los análisis microbiológicos indispensables para garantizar su inocuidad y seguridad para el consumo.

Con estas evidencias, que representan un potencial riesgo para la salud de la población, se procedió a la clausura del establecimiento para el inicio del proceso sanitario correspondiente que puede llegar a una sanción de hasta 10 salarios básicos.

El control de Arcsa a las plantas procesadoras de lácteos se ha reforzado en estas últimas semanas, como parte de un compromiso interinstitucional enfocado en vigilar sus prácticas para garantizar productos seguros, confiables y de calidad. 

La Agencia solicita a la población verificar que los alimentos procesados que consume cuenten con notificación sanitaria vigente, y en caso de encontrar incumplimientos a esta disposición lo reporte por medio de la aplicación Arcsa Móvil, disponible en Play Store y Apple Store.