El sector comercial de restaurantes y cafeterías ha sido uno de los más afectados por la propagación del Covid-19, que lo tuvo paralizado varias semanas y aún no se regula en algunas ciudades debido a las condiciones emergentes de cada municipio.

En la ciudad de Quito, luego de 78 días sin poder recibir clientes debido a la pandemia, estos establecimientos retomaron paulatinamente la atención con el paso a semáforo amarillo.

Con el objetivo de verificar la aplicación de las correctas prácticas higiénicas en los mismos y garantizar así la seguridad de sus usuarios, la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) fortaleció sus inspecciones a restaurantes y cafeterías de la capital.

Como parte de las regulaciones municipales por la emergencia sanitaria, estos locales deben cumplir con un aforo reducido y establecer medidas de bioseguridad como distanciamiento entre mesas, disponibilidad de alcohol antibacterial, desinfección regular de espacios colectivos y mayores cuidados en la asepsia de los servicios a domicilio, entre otros.

Pero además, Arcsa controla aspectos sanitarios de su competencia, como verificar que todos los espacios de los restaurantes estén limpios, que el personal que trabaja en el lugar esté aseado, con uñas cortas y sin joyas; sus uniformes sean de colores claros, usen mascarilla facial y su cabello esté cubierto con una redecilla para evitar la contaminación de los alimentos.

En las cocinas se controla el adecuado almacenamiento de los alimentos y materias primas tanto en las repisas como en refrigeradores, y en los baños se chequea la disponibilidad de jabón y alcohol antibacterial para clientes. Todas estas prácticas han sido socializadas oportunamente antes de la reactivación del sector de restaurantes.

Desde el inicio de la emergencia, Arcsa ha capacitado de manera virtual a más de 3000 representantes y colaboradores de 3205 negocios con permiso de funcionamiento para servicios de alimentación colectiva en Quito, con el objetivo prioritario de que conozcan las buenas prácticas de higiene y cuiden su salud y la de sus clientes.

Arcsa recuerda a la ciudadanía que puede contribuir al control sanitario de establecimientos que comercializan productos de uso y consumo humano mediante la aplicación Arcsa Móvil, que le permite reportar de forma anónima cualquier irregularidad sanitaria que pueda detectar.

Disponible gratuitamente en Play Store y Apple Store.