Con el fin de realizar el seguimiento a la implementación del Sistema Nacional de Farmacovigilancia, con énfasis en los eventos supuestamente atribuibles a la inmunización (Esavis) por COVID-19, la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) ha mantenido reuniones de planificación con los responsables de este proceso en la Dirección Provincial de Pichincha del IESS y de igual manera lo realizará con la Coordinación Zonal 9 del Ministerio de Salud Pública.

En estas reuniones se han acordado varias acciones para fortalecer este sistema, más aún por la coyuntura de la emergencia sanitaria por COVID-19.

Estas acciones están relacionadas a capacitaciones continuas, seguimiento y compromiso por parte de Arcsa, para promover la cultura del reporte de eventos adversos (RAM).

De acuerdo con la OMS, la Farmacovigilancia es la actividad relacionada a la detección, evaluación, comprensión y prevención de los efectos adversos de los medicamentos o cualquier otro problema de salud relacionado con ellos.

La misma importancia toma la Tecnovigilancia, que se refiere a la detección de incidentes relacionados a los dispositivos médicos; allí la importancia de la notificación de los reportes de eventos adversos de medicamentos o incidentes de dispositivos médicos reportado por los profesionales de la salud.

En Quito son aproximadamente 40 los establecimientos públicos y privados que ya tienen constituidas las Comisiones Técnicas de Farmacovigilancia y reportan permanentemente eventos adversos relacionados a los medicamentos.