En atención a denuncias ciudadanas, la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) y la Agencia de Aseguramiento de la Calidad de los Servicios de Salud y Medicina Prepagada (Acess) realizaron controles para verificar el cumplimiento de la normativa sanitaria en farmacias de Quito.

En esta acción de control se verificó que las recetas médicas entregadas al momento de la dispensación de medicamentos se ajusten a lo requerido en el instructivo emitido por el Ministerio de Salud.

La receta médica es un documento asistencial y de control, que permite la comunicación entre el prescriptor, dispensador y paciente, y constituye también el documento de control administrativo cuando se requiera.

En tal sentido, los técnicos de Arcsa verificaron que los medicamentos que requieren receta médica hayan sido entregados solamente con la presentación de la misma, mientras que Acess controló que en las recetas conste el nombre genérico y nombre comercial del medicamento prescrito, en cumplimiento a la Ley Orgánica de Salud que menciona que:

“La receta emitida por los profesionales de la salud facultados por ley para hacerlo, debe contener obligatoriamente y en primer lugar el nombre genérico del medicamento prescrito. Quien venda informará obligatoriamente al comprador sobre la existencia del medicamento genérico y su precio. No se aceptarán recetas ilegibles, alteradas o en clave”.

Además se verificó que las condiciones higiénico-sanitarias de las farmacias sean las adecuadas y se socializó la importancia de no comercializar productos de Clorito de Sodio y Dióxido de Cloro (MMS) por representar un riesgo a la salud.

Estas acciones de control permanentes permiten detectar incumplimientos y tomar las medidas correspondientes a fin de cuidar la salud de la población; se recuerda a la población que puede presentar sus denuncias por medio de la aplicación celular gratuita Arcsa Móvil.