El estadio de Puéllaro fue el escenario que recibió a más de 90 equipos entre campeones, vicecampeones y tercer lugar, tanto femenino como masculino, este 7 de mayo desde las 10:00 horas.

El evento organizado por la Asociación de Ligas Parroquiales del Distrito Metropolitano de Quito, dio por inaugurado con la toma de juramento a los deportistas por parte de Jorge Pinto, Asambleísta por Pichincha y con Marcelo Andrade, presidente de ASO Ligas.

Alrededor de 1500 deportistas asistieron a la inauguración del Trigésimo octavo campeonato de campeón de campeones. Pese al clima caluroso, cada equipo desfiló con sus madrinas, mascotas y por su puesto con sus santos.

Un ejemplo, fue el equipo Pichincha de Pomasqui, que trajo al niño Jesús vestido con el uniforme del conjunto deportivo.

Diego Guerrero, mencionó que llevarlo a todo lugar es muy importante para ellos, ya que afirmó “es su cábala y protección” para evitar lesiones de sus jugadores. Al igual, vestía el mismo uniforme siendo ese detalle parte de la identidad y religión.

El presidente de Liga Puéllaro, Fausto Oviedo, dio la bienvenida a este acto deportivo que por motivo de la pandemia se vio afectado.

Por otro lado, Marcelo Andrade presidente de la Aso Ligas inauguró el campeonato afirmando que “el deporte prepara al hombre para el éxito total” y llamó a la unión de las parroquias dentro de las canchas de juego.

María Ángel Villareal señorita deportes

Antes de finalizar la inauguración, se eligió a la señorita deportes María Ángel Villareal Madrina del Club deportivo “Por Siempre Amigos” de Zámbiza, quien indicó que le gustaría trabajar en la promoción de la equidad e igualdad. La señorita Confraternidad fue  Juliana Zambrano de Puembo y la señorita Simpatía fue electa la señorita Patricia Aucancela de Pomasqui.

Tras dos años de para deportiva, las hermanas parroquias se reencontraron siendo este un espacio para fortalecer los lasos de amistad. Además, el comercio se vio fortalecido porque los productos nativos salieron a la venta. Es así, que las calles estuvieron copadas de productos y gastronomía lista para ser ofrecida a los visitantes de la parroquia.

Volver a las canchas fue observar los graderíos llenos de familias e hinchas, a los amigos saludándose con un apretón de manos o con un abrazo; fue observar, la reactivación comercial y turística. Pese a la pandemia, no se ha perdido el cariño y la calidez de los anfitriones de esta edición deportiva porque Puéllaro fue el lugar del reencuentro de las parroquias.