Anfibia es una experiencia única y estará abierta al público hasta el 6 de diciembre de 2016

Anfibia es una experiencia única y estará abierta al público hasta el 6 de diciembre de 2016

Anfibia, una exposición de las ranas que viven en Quito, nos permite conocer la importancia de proteger a esta especie emblemática, su hábitat y el rol que cumple en la naturaleza y los ecosistemas del Ecuador. Se exhibe en las 2,8 hectáreas del Jardín Botánico, de martes a domingo desde las 9:00 hasta las 22:00.

Los objetivos de Anfibia son crear conciencia, sensibilizar y educar a los visitantes sobre el cuidado del ambiente y la trascendencia de estos anfibios, los usos de sanación que los pueblos ancestrales dieron a las ranas y la relación del desarrollo de los anfibios con el agua dulce.

Durante el recorrido se puede observar a ranas que brillan en la noche, siete especies diferentes de estos anfibios, esculturas de luz, animaciones, hologramas y, por supuesto, escuchar el canto de las ranas que acompaña a los visitantes, anunciando la vida.

Las ranas son transcendentales para nuestra existencia. María Gloria Rivas, bióloga, del equipo de técnicos que cuidan de las ranas que se exhiben, enfatiza que “los anfibios tienen una gran importancia en sí, las ranas son un termómetro viviente incluso del Cambio Climático, son seres sumamente sensibles a estos cambios de temperatura”. Por ejemplo, nos anuncian, a través de su canto, la presencia de lluvias en el sector en las que ellas se encuentran y son grandes controladores biológicos pues se alimentan de insectos y así cumplen su rol en la naturaleza.

Quito cuenta con miles de especies nativas, tanto de flora como de fauna. Las ranas son seres misteriosos que tienen color, sonidos y texturas y nos acompañan haciendo de nuestra ciudad un lugar único, especial, diferente.

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Las ranas nos anuncian a través de su canto la presencia de lluvias.

“Anfibia es una exposición integral, un recorrido guiado especializado que mezcla elementos tecnológicos, multimedia, iluminación, en el espacio natural del Jardín Botánico. Anfibia tiene algunos momentos, ranas cantantes, la rana shamana, la rana de los árboles y los árboles talados y cortados y la corresponsabilidad de la ciudadanía y de las personas con respecto a esto”, señala Ramiro Garrido, quien forma parte de la producción y montaje de esta exhibición.

“Anfibia es una experiencia única y estará abierta al público hasta el 6 de diciembre de 2016 con un mensaje educativo de mucha aceptación y optimismo y escuchar el canto de las ranas que es un canto a la vida”, señala Ramiro Garrido, “esperamos a la familia, a niños, a grandes, a los abuelitos, a todo el mundo, para que aprendamos sobre las ranas y que sea nuestro ejemplo de conservación ambiental”, concluye.

FUENTE: Noticias Quito