El anuncio lo hizo el embajador de Estados Unidos en Ecuador, Michael Fitzpatrick: su país retirará las visas de 300 personas que habrían cometido actos de corrupción en nuestro país.

Es que en Estados Unidos están, entre otros, Michel Bucaram Pulley, su hermano Dalo y su esposa Gabriela Pazmiño, quienes son requeridos por la justicia para que rindan versiones sobre los últimos casos de corrupción en varios hospitales. 

Uno de esos es el de los hermanos William y Roberto Isaías, ex dueños de Filanbanco, quienes se radicaron en ese país tras ser acusados de peculado bancario por la crisis de 1999. 

Poco tiempo después se estableció en Estados Unidos el expresidente Jamil Mahuad, quien también es acusado por el delito de peculado. 

En una etapa más reciente, resalta el caso de Pedro Delgado, ex gerente del Banco Central en el gobierno de su primo Rafael Correa, acusado de actos de corrupción y quien viajó a Estados Unidos con el conocimiento del exmandatario, después de haber aceptado que su título de economista era falso. 

A ellos se suman el excontralor Carlos Pólit y el ex ministro de Obras Públicas, Walter Solís.

El primero vinculado a los casos de corrupción de Odebrecht y el segundo, en el caso Sobornos 2012-2016. La lista es larga.

Solo en los casos relacionados a la repotenciación de la Refinería de Esmeraldas, en Estados Unidos están detenidos, enjuiciados y sentenciados al menos una decena de personas, entre exfuncionarios, contratistas e intermediarios.

Varios de ellos ni siquiera han sido investigados en Ecuador. 

Pero el retiro de las visas no quiere decir que estas personas deberán volver a Ecuador, ya que la decisión estadounidense no implica su detención ni extradición al país.