El ministro de Energía ecuatoriano, Juan Carlos Bermeo, ha confirmado que los barriles de crudo derramados en Piedra Fina, en la provincia amazónica de Napo, ascienden a 6.300 tras la rotura de un tramo de un oleoducto privado a causa de un desprendimiento de piedras por las fuertes lluvias en Ecuador.null

El ministro ecuatoriano ha explicado que el petróleo derramado se intentó almacenar en piscinas y, posteriormente, llevar en vehículos hacia el Lago Agrio, aunque varias personas habrían impedido el paso de estos camiones pese al riesgo «inminente» de que se derramaran o que la lluvia empeorara el problema, según ha recogido el diario ecuatoriano ‘El Universo’.

Por otro lado, este martes se produjo un desprendimiento de rocas y barro en un tramo cercano a la rotura, lo que ha alargado los tiempos de reparación entre siete y diez días, ha informado la empresa petrolera privada Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), según ha recogido el diario ‘El Comercio’.

La empresa informó hace cinco días de la rotura de uno de sus oleoductos en la provincia de Napo, en la Amazonía, lo que provocó que cientos de litros de petróleo salieran expulsados al exterior y contaminaran la vegetación del lugar.

«Debido al debilitamiento del terreno en la zona de Piedra Fina, un desprendimiento de piedras a causa de las fuertes lluvias en la zona ocasionó la rotura del tubo del Oleoducto de Crudos Pesados OCP», explicó la empresa en un comunicado.

Una vez confirmado el incidente, OCP activó un protocolo de emergencia y comenzó «de inmediato» las acciones de contención «para evitar perjuicios ambientales» mayores. También, evaluó la magnitud de los daños en la infraestructura y empezaron las correspondientes reparaciones.

Asimismo, la empresa aseguró que, en el momento de la rotura, el tubo no se encontraba expuesto directamente a ningún río, aunque tras el incidente controlaron el flujo de petróleo para evitar «cualquier riesgo» en el caso de que alcanzara el agua.

Piedra Fina se ubica en el límite de las provincias amazónicas de Napo (este) y Sucumbíos (este), zona que se ha visto golpeada por el fenómeno natural de erosión regresiva del río Coca.