Un nuevo hallazgo científico podría marcar la hoja de ruta de la lucha contra el coronavirus después de que ayer.

Un grupo de investigadores del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas Lazzaro Spallanzani, en Roma, consiguieran aislar la secuencia del coronavirus, según informó el ministro de Sanidad italiano, Roberto Speranza.

“Haber aislado el microorganismo significa muchas oportunidades para estudiar, comprender y verificar mejor qué se puede hacer para detener la propagación”, enfatizó Speranza.

También el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, calificó la noticia como “muy importante para el desarrollo de tratamientos” y afirmó que se siente “orgulloso” del Servicio Nacional de Salud, “uno de los mejores del mundo”.

Hace diez días se había aislado en China pero, según explicaron los investigadores, esa información no se había distribuído.

«Ahora, los datos estarán disponibles para la comunidad internacional», agregó el director científico del Instituto Spallanzani, Giuseppe Ippolito.

“Hay espacios abiertos para nuevas pruebas de diagnóstico y vacunas. Italia se convierte así en el socio de referencia para esta investigación”, aseguró.

A pesar de la búsqueda activa de una vacuna en el ámbito internacional, ayer hubo que lamentar una muerte más, esta vez la primera fuera de China, concretamente en Filipinas, tal y como confirmó la Organización Mundial de la Salud (OMS), que, además, oficializó los datos de 304 personas fallecidas y 14.380 afectadas.

Se trata de un hombre chino de 44 años que perdió la vida después de estar en aislamiento desde el pasado 25 de enero, según el ministro de Sanidad filipino, Francisco Duque.

El varón era compañero del primer caso conocido del nuevo coronavirus en Filipinas, una mujer china de 38 años. Duque ha explicado que en este tiempo el hombre ha desarrollado una neumonía severa.

“El paciente permancía estable y mostraba síntomas de mejora, sin embargo, su situación empeoró en las últimas 24 horas, lo que causó su fallecimiento”, explicó el ministro.

Y todo, coincidiendo con que millones de chinos vuelven hoy a sus puestos de trabajo tras el final de las vacaciones de fin de año, una situación que ha puesto al Gobierno en guardia máxima.

Durante la jornada de ayer, las medidas de control en estaciones de tren, aeropuertos y carreteras de acceso a las grandes ciudades se multiplicaron ante la avalancha de gente que está volviendo a sus casas después de las vacaciones.

En algunas de las ciudades más grandes como Shanghái, sede de centenares de multinacionales, las vacaciones se han extendido hasta el próximo día 9, mientras que toda la provincia de Hubei, epicentro del foco, también continúa parada.

Mientras, en España, la veintena de repatriados desde Wuhan el pasado viernes y que permanecen en cuarentena en el hospital madrileño Gómez Ulla están contentos y “muy bien de moral» hasta el punto de que algunos pidieron a sus familiares que les lleven jamón, queso y chocolate”.

“Comen muy bien y nos permiten llevarles cosas siempre que esté todo envasado”, explicaron a las puertas del centro los familiares.

Además explicaron que todo el grupo tiene «la moral muy bien», que se están ayudando, que tienen juegos y televisión y, algunos, emplean también parte de su tiempo en hacer deporte.

Por otro lado, la situación de los ciudadanos alemanes aislados en La Gomera también está bajo control y las autoridades ya han identificado a todas las personas que pudieron tener contacto con el afectado durante su viaje a la isla.

Así, una de ellas está en situación de “autoaislamiento”, ya que tuvo un contacto de alrededor de media hora «a una distancia corta» con la víctima principal.