El diario El Nacional, de Venezuela, recogió el testimonio de una ciudadana venezolana que denunció haber sido agredida brutalmente por parte de sus arrendatarios en Quito.

Esto, recoge la nota, al no haber podido pagar dos meses de arriendo y un año del servicio básico del agua.

“Esto me ocurrió el día miércoles 20 de enero, aproximadamente a las 8:00 pm. Me agredieron por dos motivos: el primero porque debía arriendo de dos meses y el segundo porque debía el agua de un año”, dijo Giohanna Torrealba, la mujer agredida.

Según el diario llanero Giohanna tiene tres hijas: una bebé de 8 meses de edad, una niña de 7 años y otra de 11.

Dijo que la agresión la sufrió cuando se preparaba para abandonar el lugar porque, según, en días anteriores había recibido amenazas por parte de sus arrendatarios. Ellos le habrían advertido que sacarían todas sus pertenencias a la calle.

Al ver que no podía más con la situación, la mujer aceptó la propuesta de una amiga: irse a su casa hasta que nuevamente pudiera estabilizarse.

“Me estaba yendo, solo me faltaba montar en el camión la cama de las niñas. Los señores no me la querían entregar, yo les decía que no iba a regresar porque no tenía dinero para darles. Ellos querían dejar la cama de garantía y yo les decía que no”, narró.

“Al ver ellos que yo insistía, el señor histérico, estaba con su hija y con su esposa. Me ahorcó, al ver que me tenía ahorcada me defendí, y en eso la hija de él me cayó encima. Ahí empezaron los golpesEl señor buscó un bate, me dieron golpes. El esposo de la hija del señor también entró con un palo. Allí fue cuando comenzaron a golpearme brutalmente”, añadió.

Torrealba aseguró que la sacaron a la calle ensangrentada y se desmayó. Contó que una de sus hijas, que la abrazó cuando estaba siendo agredida, también recibió golpes. “Perdí el conocimiento. Reaccioné cuando estaba en el hospital”, dijo.

La joven manifestó que espera que se haga justicia en su caso porque no le han tomado la denuncia en la Fiscalía debido a que no tiene un abogado privado.