El Comité de Operaciones de Emergencia del Ecuador (COE Nacional) confirmó que el promedio de casos de viruela símica se ha reducido con respecto al informe presentado la semana anterior. Este martes 30 de agosto de 2022, José Ruales, ministro de Salud, aseguró que existen 51 contagios confirmados y 170 personas en aislamiento por presunto contacto con los afectados. 

De los 51 casos confirmados, 42 corresponden a hombres y nueve a mujeres. 39 de los casos están en aislamiento obligatorio, 10 han sido dados de alta, una persona se encuentra hospitalizada y una se reporta como fallecida. Este último murió por una causa preexistente mientras se recuperaba de la viruela del mono, según el Ministro. 

En el caso del cerco epidemiológico, la mayor parte se encuentra en Guayas, que también es la provincia con mayor número de casos confirmados (15).  Ruales aseguró que la tendencia es favorable, con un menor promedio de casos y contagiados con respecto a Colombia y Perú. 

En cuanto al covid-19, la tendencia a la baja se mantiene. La anterior semana se reportaron 1823 casos y siete fallecidos, lo que representa una reducción con respecto hace 14 semanas, cuando arrancó una segunda ola de contagios. 

El ministro Ruales, al igual que el vicepresidente Alfredo Borrero, invitaron a la ciudadanía a adquirir sus dosis de refuerzo. En la actualidad, 7 millones de ecuatorianos cuentan con una dosis adicional y 1,6 millones con dos dosis. 

Ruales dijo que 37,5 millones de vacunas han sido aplicadas, con una inversión de USD 388 millones del Gobierno Nacional. 

El vicepresidente Borrero reiteró que la meta es alcanzar 10 millones de vacunados con al menos una dosis de refuerzo hasta el 30 de septiembre. 

En cuanto al teletrabajo, Juan Zapata, presidente del Servicio Integrado de Seguridad Ecu 911, confirmó que con la tendencia a la baja de casos de covid-19 todos los funcionarios públicos que se encontraban en la modalidad de teletrabajo deberán asistir a modalidad presencial obligatoria a partir del 1 de septiembre de 2022. 

FUENTE: EL TELÉGRAFO