Las variantes brasileña, británica y neoyorquina de la COVID-19 mantienen en alerta a Ecuador ya que todas estarían en fase de transmisión comunitaria, según informó el ministro de Salud, Camilo Salinas.

«Es necesario que el COE (Comité de Operaciones de Emergencia) Nacional evalúe los datos entregados por el MSP (Ministerio de Salud) al respecto de la variante variante P.1 de Brasil, que estaría en fase tres, es decir comunitaria», dijo Salinas este lunes 19 de abril en una entrevista con la agencia de noticias EFE.

Hasta ahora solo se han confirmado tres casos de la cepa brasileña -dos en Loja y uno en Manabí-, sin embargo el ministro admitió también este lunes, en Radio Sucesos, «que realmente va a ser muy complicado de contenerla».

Las variantes de Reino Unido (B.1.1.7) y de Nueva York (B.1.526) ya circulaban de manera comunitaria en Ecuador y esto preocupa, sobre todo a los médicos, porque estas especies de la COVID-19 son más transmisibles, es decir se contagian con mayor facilidad.

«Obviamente si estas variantes se propagan mucho más rápido en un grupo vulnerable, la mortalidad va a aumentar, que es lo que está sucediendo en Ecuador», comenta Álex Gutiérrez, médico intensivista que trabaja en Guayaquil.

Además de estas, el ministro Salinas expresó su preocupación por la cepa sudafricana (B.1.351), la cual todavía no ha sido detectada en Ecuador, pero que reduciría la efectividad de las vacunas.

«Esta variante reduce hasta el 10 % y 15 % la efectividad y seguridad de las vacunas», reveló el funcionario.

Ecuador experimenta desde la última semana de diciembre de 2020 un crecimiento de los contagios que preocupa a las autoridades por la incapacidad de afrontar la presión sobre el sistema de salud, que en las principales ciudades está sobresaturado.

En medio de este escenario, entre el Ejecutivo, el COE Nacional y la Corte Constitucional discuten cuál es la vía legal más acertada para decretar un nuevo confinamiento mientras los contagios y las muertes por la COVID-19 aumentan. ECUAVISA