La renuncia de seis funcionarios de la Secretaría de Educación de la Alcaldía de Quito destapa la crisis en el sistema de educación municipal.

Los problemas son: irregularidades en los concursos de docentes, falta de transparencia en la distribución de partidas, inconsistencias en los archivos sobre los concursos, recortes económicos en instituciones educativas y ausencia de los modelos de gestión, educativo e informático.

Inés Martínez Moreno, exsecretaria de Educación municipal, afirmó, a través de una carta, que estos puntos críticos no se han podido resolver porque hay oposición por parte de funcionarios municipales.

“Ciertamente topamos intereses perversos; descolgamos a quienes presuntamente se endosas privilegios y mantienen la educación sometida y humillada”, señala Martínez.

La carta, con la que renuncia, está suscrita por Lorena Berrezueta, exdirectora de Planeamiento de la Educación, Wilma Guerra, exdirectora de Deporte; Ximena Aulestia, excoordinadora administrativa, Aída Cobo, exgestora legal, y Óscar Campos, exasesor de despacho.

En los dos últimos años, en la actual administración municipal, han pasado cinco secretarios de educación. Además, ocho unidades educativas no tienen rectores. Los maestros aseguran que hay recortes en los presupuestos.

«Se habla de concursos que no tendrían los sustentos técnicos ni legales… también se habla sobre un sin número de irregularidades que demostrarían que existe, al interior de estas áreas, un esquema de corrupción presuntamente organizado», dijo el concejal Fernando Morales. Y agregó: «No pueden los quiteños ser los principales perjudicados de las acciones negativas por parte de una gestión que no da pie con bola». EXPRESO