No es la primera vez que se habla de la crítica situación del IESS y la necesidad de inmediatas reformas para evitar su colapso.  

En 2015, la empresa Volrisk, contratada por el IESS para hacer un estudio actuarial, ya advirtió al instituto que quitar el 40% del aporte estatal al fondo de pensiones generaría su desfinanciamiento y por tanto, la dificultad de pagar las obligaciones.

Sin embargo, pese a las recomendaciones el gobierno del expresidente Rafael Correa siguió su plan y retiró ese porcentaje de financiamiento aduciendo un superávit del IESS.

Para Patricia Borja, experta en seguridad social, expresa que “si no pagan en 2021 se agotaría la reserva en el año 2023”.   

Es que a lo mismo se refirió en el 2020 la Organización Internacional del Trabajo, también contratada por el IESS, que además coincidió en que otro de los ejes de la crisis fue haber creado obligaciones sin financiamiento, entre ellas la de brindar prestaciones de salud a los hijos de los afiliados.  

Marco Proaño Maya, experto en seguridad social, advierte que «si el Estado cumple con el 40% a los fondos de pensiones tendríamos una expectativa hasta el año 2036 y se agotaría en el año 2047».   

Ahora el informe del Banco Mundial asegura que los problemas del fondo de pensiones se han agravado por la crisis generada por la pandemia y la consecuente reducción de aportantes, a  lo que se suma que el 74% de los recursos del fondo están invertidos en préstamos hipotecarios y en bonos del Estado.   

Para Proaño la solución está en que el Estado cumpla sus obligaciones. Asimismo, el último informe sugiere varias posibles reformas como el aumento del porcentaje de aportes de cada trabajador y el incremento de la edad de jubilación.   

Por otro lado, Borja expone que ya el Gobierno tiene los insumos suficientes para actuar y que no son necesarios más diagnósticos. Así, ahora le corresponderá al nuevo gobierno implementar las sugerencias del Banco Mundial o establecer otras medidas para evitar la crisis en el IESS. ECUAVISA