En Ecuador se han identificado 3.163 casos confirmados de variantes del SARS-CoV-2, causante de la enfermedad COVID-19. De ellos, 1.748 (55,26%) corresponden a mutaciones de ‘preocupación’ o que tienen una mayor transmisibilidad.

En este grupo está Delta (India), Gamma (Brasil), Alpha (Reino Unido), y Ómicron (Sudáfrica).  Los datos fueron levantados por el Instituto Nacional de Investigación y Salud Pública (INSPI).

Delta encabeza el listado, con 1.134. Le sigue Gamma, con 345, y Alpha, con 266. Además, el martes 14 de diciembre de 2021 se identificó el primer caso de Ómicron, en el país. Hasta este lunes 20 del mes se han reportado tres.

A este listado se suma la variante de ‘interés’ Mu (Colombia), con 541 casos. Y otras de menor contagiosidad, con 873.

Las provincias con mayor número de reportes son Pichincha y Guayas, con 577 y 601 confirmados, respectivamente. Le siguen Manabí y El Oro. Mientras que las localidades con menos casos son Loja, Santa Elena y Galápagos.

A continuación, un detalle sobre su circulación.

Ante la circulación de estas variantes, las autoridades sanitarias nacionales y mundiales recomiendan mantener las medidas de bioseguridad, como el lavado constante de manos, uso correcto de mascarilla y distanciamiento físico.

A esto se suma la aplicación del esquema completo de vacunación. Para ello, el Ministerio de Salud Pública (MSP) mantiene habilitados puntos de inoculación: https://bit.ly/CentrosSaludVacunaCOVID19. En estos espacios, las personas pueden acceder a primeras y segundas aplicaciones; más los refuerzos. 

El objetivo es que las familias asistan y accedan a la vacuna. Así se espera alcanzar la inmunidad comunitaria, es decir, superar el 85% de la población protegida contra la enfermedad, hasta finales de diciembre.

Hasta el jueves 16 de diciembre de 2021, 12,2 millones de personas se vacunaron totalmente. La mayor cobertura está en mayores de 80 años, con el 100% de la población. Le siguen quienes están entre 60 y 79 años, con un aproximado de 87%.

Mientras que los niños y adolescentes tienen una cobertura pendiente. Es decir, cerca del 52%. Por ello, el MSP insta a los padres, madres y representantes legales para que vacunen a sus hijos. El motivo es que ellos, aunque no desarrollan una enfermedad grave, son transmisores del virus a adultos mayores o personas con comorbilidades (grupos vulnerables).