El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel dijo que «lo que está viendo el mundo de Cuba es una mentira», en relación a la difusión de, lo que el calificó como «imágenes falsas» en redes sociales, que «estimulan y glorifican el desacato y la destrucción de inmuebles», seis días después de históricas protestas contra el gobierno comunista.

Hay «un odio desbordado en las redes sociales», insistió. El acceso al internet móvil fue cortado en la isla desde domingo al mediodía hasta miércoles por la mañana, antes de ser restablecido, pero de manera inestable.

El presidente de Cuba Miguel Díaz-Canel sacude la bandera de Cuba, mientras da un discurso en medio de manifestaciones en la Havana.
El presidente de Cuba Miguel Díaz-Canel sacude la bandera de Cuba, mientras da un discurso en medio de manifestaciones en la Havana. REUTERS – ALEXANDRE MENEGHINI

El cubano «no es un gobierno que reprime a su pueblo», afirmó. Las protestas dejaron un muerto, decenas de heridos y más de 100 detenidos.

Pero «ninguna mentira se ha levantado por casualidad o por error, todo está fríamente calculado en un manual de guerra no convencional», añadió el presidente, quien acusó a Estados Unidos de haber fomentado las protestas contra el gobierno.

«¡Nacimos para vencer y no para ser vencidos!»

Este fue el grito de la multitud, convocada desde la madrugada, a través de los centros de trabajo y las universidades, en el Malecón de La Habana.

Junto a Díaz-Canel, el expresidente Raúl Castro, de 90 años, fue forzado a salir de forma provisoria de su retiro por la gravedad de la situación.

Antes de comenzar el acto, en la explanada de la Piragua, cerca de la embajada de Estados Unidos, un hombre fue arrestado después de gritar «Patria y Vida», el título de una canción de rap contestataria que se volvió himno de las protestas, constataron periodistas.

Según el diario oficial Granma, también están previstos el sábado actos en otras ciudades del país como Santiago de Cuba, Bayamo, Camagüey y Santa Clara. RFI/AFP