De los 6,2 millones de litros de leche cruda que se producen diariamente en Ecuador, solo dos millones se utilizan en la industria formal para su procesamiento. Los otros 4 millones se comefrcializan en el sector informal para evitar mayores pérdidas.

Desde 2013, a través del acuerdo ministerial 394, los políticos vendieron la falsa promesa de que bastaba establecer precios oficiales para garantizar ingresos y actividad económica a los pequeños productores.

Emilio Mendoza, pequeño productor lechero de la Costa, puntualizó que ese ofrecimiento convenció y lo sigue haciendo, porque “la mayoría de los ganaderos desconoce realmente sus costos”.

Alberto Acosta Burneo, economista y editor de Análisis Semanal, puntualizó que si se fija un precio irreal y por encima del valor de mercado, lo primero que sucede es que se envía un mensaje falso. Es decir, se crea la ficción de que hay suficiente demanda de consumidores y es rentable invertir y endeudarse para producir más. Pero, como eso no es cierto, los pequeños productores se quedan con millones de litros de leche que nadie en el sector formal quiere.

Proyecto de ley

En el inicio de este 2022, la Asamblea pasó el primer debate del proyecto de ley para fomentar la producción, comercialización, industrialización, consumo y fijación del precio de la leche. Todo apunta a que se acerca la aprobación definitiva de esta normativa, la cual reafirma un sistema ineficiente de indexación del precio de la leche vigente desde hace casi 10 años.

A través de una fórmula política, ese sistema ordena que el costo que se paga a los productores debe ser el equivalente al 52,4% del precio de venta al público de la funda del lácteo.

En la actualidad, eso corresponde a $0,42 por litro. Según Norma Rivas, pequeña productora lechera, este valor no tiene ninguna relación con la realidad y se convierte en un engaño.

“En la última década quebraron muchos pequeños productores, el mercado se precarizó y el contrabando se disparó. Es decir, no se solucionaron los problemas que se quería combatir”, puntualizó.

Mendoza, por su parte, recalcó que los legisladores desconocen la realidad del sector y se empecinan en ir por una fórmula que solo beneficia a los grandes productores, quienes tienen la liquidez para seguir en la formalidad.

Reducción de costos

Uno de los problemas estructurales del sector ganadero es que en su mayoría se mantienen sistemas productivos ineficientes. “Si se impulsa ganadería más sencilla, vía alimentación con pasto, los costos caerían en picada a $ 0,22 por litro. Necesitamos cambiar el modelo productivo. La fijación de precios esconde los problemas y falencias que tenemos”, recalcó Mendoza.

Además, se debe buscar alternativas para reducir la alta dependencia de insumos importados caros como ureas y balanceados. El aumento de costos desde 2021, y la actual guerra entre Rusia y Ucrania, han profundizado el encarecimiento de la producción.

Por otro lado, Acosta Burneo afirmó que se podría implementar un mecanismo de precios referenciales, que reemplacen al precio indexado, se puedan recopilar en una bolsa de productos y sirvan de base para negociar y acceder a acuerdos voluntarios.

Asimismo, el cambio de modelo productivo debe incluir el fomento de la asociatividad para alcanzar los beneficios de las economías de escala; la integración de cadenas productivas con empresas ancla; las mejoras genéticas, la asistencia técnica; mayor cultura del consumo de lácteos y la apertura de mercados externos. (JS)

Ganadería

La productividad del sector

La cadena ganadera representa el 4,4% de la producción nacional.

El sector  es responsable de 778.000 empleos directos (10,1% del trabajo a escala nacional).

De un total de 237.000 unidades productivas, el 89% tiene menos de 50 hectáreas. Es decir, la gran mayoría son pequeños productores.

77% de la producción diaria de leche está en la Sierra, 18% en la Costa y 5% en la Amazonía.

FUENTE: LA HORA ECUADOR