A dos días de cumplirse cinco meses del anuncio del primer caso de coronavirus, el número de contagios aún se mantiene en ascenso en Ecuador, en especial, en ciudades como Quito.

La capital, por ejemplo, concentra la mayor cantidad de diagnósticos positivos.

Hasta este lunes 27 de julio del 2020 se registraron 12 561; superando con 783 a Guayaquil que entre marzo y abril fue la más afectada por el virus. El total nacional llegó a 81 161; de ellos 72 205 se confirmaron por medio de pruebas PCR y 8 956 con rápidas.

Según los datos publicados -señala Fernando Sacoto, presidente de la Sociedad Ecuatoriana de Salud Pública- se observa un aumento de casos prolongado en el tiempo.

En lo que va de julio, por ejemplo, se ha visto que la curva epidemiológica (número de diagnósticos registrados) seguirá en ascenso, por lo que todavía se habla de una transmisión comunitaria.

Se conoce con este término a los contagios que se dan entre personas que no han viajado a zonas de riesgo o que no han estado en contacto con alguien que dio positivo para el virus.

Es decir, el virus puede estar en personas que incluso no han presentado síntomas o que no han estado expuestos directamente con positivos.

Así lo define la Organización Mundial de la Salud (OMS) y lo cataloga como fase cuatro de la pandemia. Previo a ello están las fases: sin casos, infectados esporádicos y contagios grupales.

A inicios de marzo, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) pidió a los países de Latinoamérica que tomen las medidas necesarias para evitar la transmisión comunitaria.

Carissa F. Etienne, directora de la entidad internacional, instó a que se trabaje con aquellos que tienen sistemas de salud débiles.

Sin embargo, el virus se propagó rápidamente, ya que el contagio es directo, es decir, de persona a persona a través de gotículas que salen despedidas de la nariz o la boca de un infectado al toser, estornudar o hablar.

Hoy ya son 16,1 millones de infectados; la mayoría está en las Américas, con 8,6 millones.

Le sigue Europa, con 3,2 millones y Asia, con 1,8, según cifras actualizadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

¿Qué medidas deben tomarse?

En este sentido se ha pedido seguir los protocolos de bioseguridad, entre ellos, el distanciamiento social, el uso de mascarilla obligatorio y no acudir a lugares en donde haya aglomeraciones.

Además están las normas de higiene, como el lavado de manos y el uso de gel o alcohol; y evitar tocarse los ojos, nariz y boca. EL COMERCIO