Por Carlos Pizarro / RFI Español

Ecuador escogerá el próximo domingo 2 de abril al sucesor del presidente socialista Rafael Correa en un balotaje crucial para la izquierda latinoamericana tras el giro hacia la derecha de países como Argentina, Perú y Brasil.

Ecuador divisa la recta final de las elecciones presidenciales con una segunda vuelta que se anticipa bastante reñida entre el oficialista Lenín Moreno y el opositor Guillermo Lasso.

“El ambiente es de muchísima expectativa por lo apretado entre la diferencia entre el señor Moreno y el señor Lasso. Al mismo tiempo, hay mucho interés en cuál va a ser el comportamiento del Consejo Nacional Electoral, que realmente ha dejado muchas dudas sobre su imparcialidad, no sólo en este proceso electoral, sino a lo largo de los últimos diez años”, explicó a RFI el politólogo de La facultad latinoamericana de ciencias sociales en Ecuador Santiago Basabe.

“También hay una posición expectante de actores políticos, de agentes económicos naciones e internacionales en torno a la posibilidad de que el país cambie el modelo político y económico de estos diez años o, por el contrario, la gente decida por continuar en la misma línea por cuatro años más”, agregó.

Las tres últimas encuestas ofrecen resultados con diferentes ganadores, otras indican un final muy reñido. En este contexto cabe preguntarse de qué manera puede afectar este contraste de sondeos en el votante.

“Creo que puede perturbar al votante en un sector específico de la población que es el más informado, pero ese no es el gran votante, la mayoría de la población. Más allá de las distintas encuestas, hoy por hoy la elección es muy reñida.

La diferencia de votos hasta el domingo no creo que vaya a pasar de los dos o tres puntos porcentuales. No hay una tendencia en un sentido estadístico, pero lo que se podría prever es un triunfo del señor Lasso, pero con muy poca diferencia”, explica Basabe.

Por otro lado, se espera que en esta oportunidad el Consejo Nacional Electoral se pronuncie de manera más expeditiva. “Parecería ser que sí porque es una sola papeleta electoral, hay sólo dos opciones, el conteo será mucho más rápido”, subraya el politólogo.