Por: Leonardo Rodríguez Zoya / leonardo.rodriguez@conicet.gov.ar

Fundador y director de la Comunidad de Pensamiento Complejo

Universidad de Buenos Aires

Nuestras sociedades se enfrentan con problemas de complejidad creciente, cuyo tratamiento exige construir una nueva alianza entre las ciencias y la política, es decir, entre nuestros modos de conocer en el mundo y nuestros modos de actuar en el mundo.

Frente a la pregunta: ¿qué tipo de ciencias y de política necesitamos para construir un futuro mejor?, podemos responder diciendo que el desafío es estimular el nacimiento de una ciencia y una política capaz de lidiar con problemas complejos como estrategia de construcción de futuro.

El futuro de nuestras sociedades y el porvenir de la humanidad dependen del modo en que enfrentemos los problemas complejos de nuestro tiempo. Sin embargo, la Universidad, las ciencias y la política están de espaldas a los problemas complejos.

La Universidad nos educa en disciplinas verticales del conocimiento científico, mientras que lo propio de los problemas complejos es cruzar horizontalmente los departamentos de las universidades.

Los problemas complejos no son tratables por los métodos científicos tradicionales, ni inteligibles en las fronteras del saber disciplinario.

Por otro lado, la práctica política se enfrenta diariamente a problemas complejos, pues estos son los nudos de la vida social y comprometen nuestra vida futura.

No obstante, la política no dispone de ciencias, de conocimientos ni de métodos para gobernar problemas complejos.

Cuando las políticas públicas tratan de apoyarse en los saberes científicos, a menudo recurren a los saberes especializados, pero estos no pueden dar respuesta a problemas complejos de naturaleza sistémica, interdisciplinaria e incierta.

He aquí la triple tragedia de la Universidad, la ciencia y la política, en cuyo desencuentro florecen los problemas complejos.

Esta tragedia alumbra el desafío que nos interpela: contribuir a repensar nuestro modo de educar en la Universidad, nuestro modo de hacer ciencia y nuestro modo de hacer política como estrategia para el desarrollo de una política de futuro.

Este diagnóstico crítico desemboca en una propuesta constructiva, cuyo desarrollo puede sintetizarse en las siguientes preguntas:

    • ¿Qué es un problema complejo?
    • ¿Por qué los problemas complejos requieren pensar modelos compartidos de futuro deseable?
    • ¿Cómo investigar un problema complejo?
    • ¿Qué estilo de pensamiento requieren los problemas complejos?
    • ¿Cuáles son los desafíos que enfrenta la Universidad para contribuir a la investigación y la acción sobre problemas complejos?
    • ¿Cuáles son los aportes de las ciencias sociales latinoamericanas para el desarrollo de una ciencia constructiva de los problemas complejos?
Congreso Mundial Metamorfosis de las Ciencias Sociales y Humanidades

En el Congreso Mundial Metamorfosis de las Ciencias Sociales y Humanidades que se desarrollará en Loja el 28 y 30 de noviembre de 2018, se promoverá un diálogo y reflexión colectiva sobre las ciencias sociales de América Latina en relación con el modo en que hacemos ciencia y la forma en que reflexionamos sobre la ciencia que hacemos.

Sólo en la medida en que seamos capaces de comprender cómo pensamos, podremos intentar pensar de otro modo, para hacer de la crítica una práctica de la libertad que nos permita imaginar el futuro que deseamos.

El desafío científico y político es cómo hacer posible lo deseable. La metamorfosis de las ciencias sociales es una metamorfosis de pensamiento.

El desafío es hacer germinar un estilo de pensamiento complejo que nos permita concebir y construir una ciencia para el gobierno de los problemas complejos.