El estruendo alarmó a los vecinos del sector de Santa Bárbara, en Chillogallo, al sur de Quito, la tarde y noche del martes.

Vinicio Murillo llegó apresurado a la casa de su madre, en la zona en la que los fuertes vientos se llevaron los techos de varias viviendas. Dice que sintió preocupación porque de pronto le ocurriera algo a su madre que estaba en el inmueble.

A él le informaron que el techo de zinc voló totalmente y fue a parar donde uno de sus vecinos. Afortunadamente no hubo personas en el lugar, señala. De los daños materiales aún no han sacado cálculos de las pérdidas, pero destaca que se afectaron televisores, computadoras, muebles, enseres, electrodomésticos, ropa y otros. En esa casa viven cuatro personas y en el momento del percance estaba solo su madre.

Para Elizabeth Bermúdez, de 30 años, el susto fue mayor. Ella es vecina de Vinicio. Acababa de llegar a la vivienda arrendada en la que vive con su suegra y seis familiares.

Ella comenta a EXPRESO que ya estaba lloviendo en la zona y de pronto sintió cómo fuertes vientos se llevaban los techos del inmueble en donde funciona una mecánica, se desprendían y volaban por los aires. De inmediato la lluvia entró directamente a la casa y dañó enseres, colchones, electrodomésticos y sobre todo, las recién compradas listas de útiles de sus pequeños cuñados, de seis y ocho años.

“El tornado alzó todo el techo de atrás con todo”, dijo. La reacción inmediata fue llamar a los Bomberos y al sistema de Emergencias ECU-911, quienes ayudaron a enderezar un poco las planchas de zinc.

Como el sitio en el que habitan es arrendado, Elizabeth señala que los rescatistas les comentaron que no podían ayudar más.

A su suegra le tocó pasar la noche donde una vecina mientras que a Elizabeth le correspondió quedarse en una habitación pequeña que no fue afectada para cuidar que las cosas que no se dañaron no sean robadas. Cuenta que los vehículos que en ese momento estaban en la mecánica no resultaron afectados. Enumera lo que necesitan: las listas de útiles, colchones, material para reponer el techo que se llevó el viento, entre otras cosas. Ha recibido llamadas y una pequeña cantidad de dinero.

Ayer, los afectados empezaron a reparar y a refaccionar sus viviendas con tablas, palos, recipientes con cemento y otros materiales.

Pero no fue la única emergencia que se registró la tarde y noche del martes 13 de septiembre en la capital. El Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito reportó que en el sector de La Villaflora se encontró una vivienda inundada con un árbol caído.

Los rescatistas coordinaron con Parques y Jardines para el retiro de escombros y dejar el lugar en condiciones seguras. En el sector de Los Arrayanes, en Barrio Nuevo, fue necesaria la succión de agua acumulada en una vivienda inundada.

Mientras que otra acumulación de agua se registró en el sector de Conocoto, en donde se evacuó el líquido que se acumuló en algunos sectores como la avenida Chillo Jijón, en el Dean Bajo, se hizo la limpieza de escombros de los sumideros y se brindó las medidas de seguridad a los moradores, informaron los Bomberos.

Granizada

En Ayapamba, sector del redondel de El Calzado y la calle Jumandi, una fuerte granizada sorprendió a los transeúntes y conductores que cerca de las 18:00 circulaban por la zona. Un manto blanco cubrió de inmediato el asfalto y los espacios verdes en ese sector del sur de la capital.

Incendios

Pocas horas después de las granizadas e inundaciones que afectaban el sur de la capital, en el sector de Tumbaco una quema forestal era atendida por miembros. Ocurrió en el sector de La Morita, en el nororiente de la capital. La intervención evitó que las llamas causen mayores daños.

FUENTE: EXPRESO