La noche de este viernes 22 de octubre, en Colinas de la Florida, noroeste de Guayaquil, fueron asesinados dos hombres. Uno de ellos era Álex Quiñónez, el velocista olímpico más importante en la historia de Ecuador.

Una fuente reveló que el velocista ecuatoriano se encontraba cerca de la otra persona quien al parecer era el objetivo. Los asesinos llegaron en un auto blanco y vestían ropa similar a la que usa la Policía.

La otra víctima mortal fue identificada como Christopher Arcalla, de 24 años y era cantante de música urbana.

Al lugar llegaron agentes de Criminalística y de la Dirección Nacional de Delitos Contra la Vida y Muertes, recabando indicios que permita dar con los responsables de este doble asesinato. En el sitio se hallaron 13 indicios balísticos.

Un video en redes sociales donde se puede observar dos cuerpos sobre la vereda alertó a las autoridades que tras unos minutos se pronunciaron de manera oficial. El primero en hacerlo fue Roberto Ibáñez, presidente de la Federación Deportiva del Guayas.

Luego llegó el pronunciamiento del Ministerio del Deporte. «Con profundo dolor confirmamos el asesinato de nuestro deportista Alex Quiñónez», escribieron en Twitter.

Además de un ser humano, el país perdió a una de sus potencias deportivas más significativas de los últimos ciclos olímpicos. Quiñónez, incluso, se perfilaba como favorito en la reciente cita ecuménica realizada en Tokio. Pero no pudo ser parte de la contienda por una sanción.

En 2012, el deportista nacional ganó en las pruebas de 100 y 200 metros planos en el Campeonato Iberoamericano de Atletismo llevado a cabo en Venezuela y con eso logró clasificarse a los Juegos Olímpicos de Londres, donde fue finalista en los 200 metros planos.

FUENTE: EXPRESO