Escrutado el 98,51 % de las actas a nivel nacional, los resultados de las elecciones daban cuenta que el candidato Guillermo Lasso llevaba ventaja en 12 de las 13 provincias del país en las que el candidato de Pachakutik, Yaku Pérez, ganó en la primera vuelta electoral.

Los votos de la Sierra centro y la Amazonía, donde los resultados del pasado 7 de febrero fueron favorables a Yaku Pérez, eran claves para los candidatos que pasaron al balotaje.

Por eso, en los días previos a los comicios habían intensificado su presencia en territorios con amplia población indígena.

El voto indígena representa a esa población concentrada en las provincias de la serranía y la región Amazónica (el 7 % del país) y todos aquellos de otros grupos que se identifican con su agenda social y ecologista, que en su conjunto le dieron a Pérez casi un 1,8 millones de votos.

En la primera vuelta, el candidato de Pachakutik venció en 7 provincias de la Sierra, y el voto amazónico, donde triunfó en todas, probablemente contribuyó para esa alta votación.

Por eso, aunque el pedido de Pachakutik era el voto nulo, la dirigencia indígena había reconocido que esos votos que favorecieron a su candidato en la primera vuelta podrían ser determinantes a la hora de las definiciones.

Pérez, quien había vaticinado que el voto nulo representaría más del 20 % del sufragio, dijo ayer antes de ejercer el voto que aspiraba a que el nuevo gobernante sea sensible a las necesidades de pueblo. Insistió en que estará junto a los perseguidos y defensores del agua de la naturaleza”, antes de desearle al candidato ganador “lo mejor y de darle una oportunidad”.

FOTO VOTO INDÍGENA
En Chimborazo, más de 400.000 personas estaba habilitada para el sufragio.PATRICIA OLEAS

El asambleísta electo por Pachakutik, Salvador Quishpe, declaró ayer que la derrota de Pérez había dejado un sabor agridulce en el movimiento indígena.

“Nos quedamos con la duda de que si los dos candidatos finalistas recibieron el mayor respaldo del electorado”, manifestó el dirigente, quien no fue claro en responder si el voto del indigenado influyó en la votación de ayer.

Este domingo, en Chimborazola afluencia fue masiva y los votantes ejercieron su derecho al voto con fluidez, a diferencia de las largas colas que se vieron en las afueras de los recintos en la primera vuelta. En esa provincia constaban 410.353 personas dentro del padrón electoral, repartidos en 1.258 juntas de los 10 cantones. En el cantón Colta, los votantes evitaban opinar si iban a acoger el llamado del sector indígena por el voto nulo.

En Tungurahua, en el pueblo kichwa de Salasaka, donde también se promovía el voto nulo, acudieron a sufragar hasta los más ancianos. En los recintos todo se desarrolló sin aglomeraciones ni proselitismo, aseguraron los militares y policías que custodiaron la parroquia. EXPRESO