El virus causante del COVID-19 se encontró en aguas servidas de Quito.

Este es el resultado preliminar de investigadores de la Universidad UTE en el Centro de Investigación Genética y Genómica.

Para realizar la investigación se recolectó muestras de agua residual proveniente de una de las parroquias que presenta el mayor número de contagios por coronavirus en la ciudad.  

«Hay una evidencia de que el virus se deshecha por las eces. Lo que hicimos fue analizar una muestra de agua residual, concentramos las partículas virales. Detuvimos el virus e hicimos que el material genético salga», comentó Santiago Guerrero, biólogo molecular. 

Después de procesarlas, los 12 investigadores confirmaron que se logró detectar tres genes específicos del coronavirus en las muestras de agua servidas, una de las pruebas practicadas en la investigación es la de PCR, la misma que se realiza en humanos.  

En total, se hallaron 205 partículas virales por litro de agua residual.

El objetivo, según Emannuelle Quentin es tener una herramienta adicional de vigilancia epidemiologíca, para poder estimar indirectamente el número de personas infectadas en una población, tanto sintomáticas como asintomáticas y poder tomar decisiones en materia de prevención

Sin embargo, los investigadores aclaran que la proporción  de partículas virales que pueden resultar infecciosas en aguas residuales es muy baja.

Quito es la primera ciudad de Sudamérica, donde se realizó la investigación que continúa en desarrollo. ECUAVISA