España está inmersa en la sexta ola con medidas muy dispares en cada comunidad autónoma. Con una tasa de vacunación que ronda el 90%, y pese a que la presión hospitalaria es alta, la mortalidad no; las restricciones se han relajado y la ciudadanía está saturada de la pandemia. 

Con indicadores positivos, gracias a las vacunas, el Gobierno prepara un plan para cambiar la estrategia de cómo informar y conocer la incidencia del coronavirus en España. Lo han llamado plan ‘centinela’.

Qué es el Plan Centinela

Un nuevo abordaje para controlar la pandemia, similar a lo que se hace con la gripe. No se contarán los casos, y no se harán pruebas a cada síntoma. La idea es que la información llegue de diferentes puntos y diferentes profesionales, quitando presión burocrática a los centros y dando un paso más en la estrategia de convivir con el virus.

Para que el Plan Centinela funcione, se escogerá un grupo de médicos de atención primaria,  centros de salud, junto con hospitales, que vayan dando cuenta de su situación. Se busca tener una imagen de la situación en España a través de estadísticas generales, extrapolando datos.

Cuando se implantará el Plan Centinela

No hay fecha, pero tendrá que acabar primero la sexta ola. Según la  responsable del grupo de vigilancia de gripe y otros virus respiratorios del CNE, «ahora, dada la enorme transmisibilidad de la COVID, resulta un desafío muy grande cumplir estrictamente con los protocolos de vigilancia universal, se está haciendo imposible”, explica Amparo Larrauri.

Para la gripe ya funciona este sistema, y se puede consultar ahora mismo cómo está afectando este año y el pasado. Los protocolos ya se han relajado, y ya no se exigen pruebas a los contactos directos de los positivos si no tienen síntomas. O en los centros educativos, que debe haber un mínimo de cuatro positivos en un aula para confinarla.

El cambio de información y recopilación de datos ya ha empezado a hacerse como la gripe en cinco comunidades autónomas, pero la situación aún no permite este cambio de paradigma. Sobre todo, porque tanto la OMS, como el ECDC europeo, solicitan datos detallados para tener una radiografía lo más exacta posible de la situación de la pandemia en el mundo. 

Los expertos comparan la situación actual con 1918, cuando la gripe causó años de gran mortalidad, y luego dejó paso a una gripe estacional. Confían ahora en que la sexta ola pase, todo se relaje, y haya tiempo hasta el próximo otoño para prepararse. AS/EFE