La inseguridad y violencia que vive Guayaquil ha llevado a los habitantes de varios sectores a vender sus casas. En zonas como Urdenor y Los Ceibos (norte), y en ciudadelas del sur de la urbe se exhiben decenas de carteles con ofertas de inmuebles.

El equipo de Ecuavisa constató que por lo menos en cada cuadra de la primera etapa de Urdenor se vende al menos una vivienda.

Los letreros están en casi todas partes. Colgados en las ventanas o pegados en la pared. En esta ciudadela muchos moradores han decidido mudarse al sentirse amedrentados o ser víctimas de la inseguridad.

«A mi hijo lo dejaron sin zapatos, prácticamente pelado. Uno sale y le arranchan la cartera», indicó una moradora.

Sin embargo, hay personas que no esperan concretar la venta, sino que incluso dejan abandonados sus hogares aterrados por la violencia.

«Roban demasiado. Mire, la señora dejó la casa botada y se fue de aquí», indicó otra residente de Urdenor al referirse a la vivienda de una exvecina.

En Los Ceibos, una familia se mudó tras vivir 50 años en esa zona. En este sector residencial se reportan a dirio robos a viviendas, vehículos y personas.

Mientras que en el sur, la jurisdicción guayaquileña con mayor índice de crímenes, el panorama es similar en el GuasmoLa PraderaLa SaibaBarrio Centenario, entre otros.

Los que pueden, intentan mudarse a urbanizaciones con seguridad privada.

El experto en sistemas de seguridad, Felipe Matamoros, afirma que las ventas de casa por la delincuencia aumentó hace más de un año, pero agregó que no siempre las ciudadelas privadas son una garantía, por ello cree que es mejor personalizar los sistemas de seguridad de acuerdo a las necesidades.

Sostiene que el 95 % de las personas que buscan un sistema de seguridad es porque ya han sido víctimas de la delincuencia.

Ecuavisa