Al inicio de 2022, la compra de alimentos representaba hasta el 42% del presupuesto mensual de una familia de clase media ecuatoriana. Sin embargo, con una inflación que sigue al alza y que, con corte a mayo, llegó al 3,38%, ahora los alimentos ya se llevan 47 de cada 100 dólares de los ingresos disponibles de ese tipo de hogares.

Así, si cada vez se destina más a un componente de la canasta básica, solo para comprar menos cantidad y calidad. Al mismo tiempo se reducen las posibilidades de cubrir temas de salud, educación y servicios. El impacto se vuelve mayor en la llamada clase media baja.

El resultado final, de acuerdo con Carla Moreno, economista con especialización en desarrollo social, es que más ecuatorianos están en riesgo de caer en la pobreza y precarizar aún más su vida cotidiana.

Según el último informe de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), si la inflación supera en dos puntos a la proyección inicial de 2,8% para Ecuador, es decir, si se llega a por lo menos 4,8% hasta finales de 2022, un número importante de ecuatorianos no tendrán ni para cubrir lo básico en alimentación.

En concreto, se proyecta un crecimiento del 0,6% en el porcentaje de pobreza, que a diciembre de 2021 se ubicó en el 27,7% de la población.

En otras palabras, este año podría terminar con al menos 189.806 pobres más en el país. Con eso, la cifra total superará los 5,1 millones de personas, debido a que ya en la primera etapa de la pandemia hubo una caída de ingresos y un incremento de la pobreza.

El campo es más vulnerable

“Aunque Ecuador no depende tanto de los bienes importados, porque solo el 12% de los alimentos terminados vienen de fuera, lo que genera más impacto es que el 60% de los insumos para la producción agrícola nacional depende del exterior”, puntualizó Moreno.

En este contexto, la inflación, solo de alimentos y bebidas no alcohólicas, llegó al 3,97% en mayo de 2022, lo cual es mucho menor del promedio regional que superó el 12%.

Así, el aumento de la pobreza previsto en Ecuador, del 0,6%, es menor al promedio regional del 1,6%. Sin embargo, la mayor parte de los nuevos pobres se concentran en las zonas rurales, lo que profundiza los problemas estructurales del campo, donde cada vez más hay una población envejecida y menos productividad.

Santiago López, mediano productor agrícola, explicó que, aunque el impacto de la inflación sea en un inicio menor para Ecuador, si no se trabaja en solucionar el bajo acceso al crédito, la falta de asociatividad, la abultada tramitología inútil y una estructura de costo e intermediación ineficiente, la pobreza será un fenómeno creciente hasta 2024.

“Ya parece un lugar común, pero el campo es uno de los sectores más importantes de la economía nacional, pero, contradictoriamente, es uno de los más olvidados. El Gobierno ha ofrecido soluciones coyunturales como la importación directa y la entrega subsidiada de insumos como la urea. Eso ayuda, pero no toca todo el problema”, acotó.

Como reportó LA HORA en una nota del 3 de junio de 2022, las malas condiciones productivas en el campo, que se han visto potenciadas por la inflación mundial, han provocado que se proyecten caídas importantes en las cosechas de trigo y maíz durante este año. Esos dos productos no solo son parte de la Canasta Básica, sino que también son insumos como balanceado para la industria avícola y porcina. (JS)

Los bonos y las ayudas sociales

Actualmente, desde el Gobierno Central se entregan 10 tipos de bonos a los sectores más vulnerables y de menores ingresos. Esto incluye el último bono de los mil días creado para las madres y sus hijos pequeños. Esas ayudas, más otros programas de protección social, representan una inversión anual de más de $1.600 millones.

Según información actualizada al 7 de junio de 2022, la población total beneficiada llega a 1’438.274. Eso equivale al 30% de los pobres en Ecuador.

Organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) o el Banco Mundial (BM) han asegurado que, ante el escenario de alta inflación, se deben ampliar las ayudas directas a los más vulnerables.

Sin embargo, países como Ecuador no tienen los suficientes recursos, incluso con la nueva bonanza petrolera, para cubrir a todos los pobres.

Por eso, el Gobierno debe trabajar en otras vías para impulsar la inversión y el crecimiento económico, con el objetivo de aumentar el empleo, sobre todo en los estratos con menos ingresos.

Medidas para mitigar la inflación

  • La reducción o eliminación del impuesto sobre el valor agregado a los alimentos.
  • Acuerdos de contención de precios de la canasta básica con los productores y las cadenas de comercialización.
  • Eliminación de los aranceles a la importación de productos básicos e insumos.
  • Desarrollo de modalidades alternativas para reemplazar a los fertilizantes importados. Esto incluye programas nacionales de mapeo y digitalización de la información sobre suelos, con el fin de ayudar a mejorar la eficiencia de la aplicación de fertilizantes.

FUENTE: LA HORA ECUADOR