Las trabajadoras sexuales y otros empleados de sitios de diversión nocturna fueron los primeros en llegar a la Plataforma, el lunes 6 de julio de 2020, en el norte de la capital.

Reclaman a las autoridades por una reactivación de sus servicios, con protocolos de bioseguridad para evitar contagios.

Mientras las trabajadoras sexuales protestaban y los policías intentaban controlarlas, llegaron al mismo sector los militares jubilados, que pertenecen al régimen del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas (Issfa).  

La administración del Issfa comunicó públicamente que no ha podido proceder al pago de las pensiones jubilares, ya que el Ministerio de Finanzas no ha pagado sus deudas con la entidad.

Finalmente, el 6 de julio de 2020, por las calles de Quito se vio circular a varios buses de transporte urbano con leyendas de protestas en sus ventanas y parabrisas.

Ellos solicitan a la administración municipal de Quito el alza de la tarifa de pasajes urbanos, ya que, dicen, la pandemia ha profundizado su crisis económica.