Los escándalos de la Asamblea durante las manifestaciones de junio han sido cuestionadas por los ecuatorianos. Una encuesta de CEDATOS muestra que el legislativo cuenta con un 7% de aprobación, sin embargo, se toman los diálogos luego del paro nacional generan números positivos.

El gobierno de Guillermo Lasso tiene expectativas altas. La primera reunión con los líderes indígenas y los mediadores los dejó satisfechos y creen que las conversaciones pueden generar resultados tempranos.

El ministro de gobierno, Francisco Jiménez, dijo “yo creo que estuvo bastante bien, la próxima semana será una semana importante porque ya vamos aterrizar sobre la mesa cuales son las propuestas concretas a cuales podríamos llegar, pero vemos buena predispocición. Nosotros desde el día uno estuvimos dispuestos para trabajar”.

La encuesta de CEDATOS con información al 3 de julio señala que el 83.6% de la población respalda el proceso de diálogo, pero eso significa también otra cosa.

“La población rechaza de que sean las manifestaciones sean destructivas, con precencias de infiltrados que se los ve que estan entrevenados y debidamente equipados. Esto rechaza la población”, asegura Ángel Polivio Córdova, presidente de CEDATOS.

Pero el gobierno no solo debe reconstruir su relación con las organizaciones sociales. La Asamblea Nacional es un tema pendiente y en el régimen lo tienen claro.

“Nosotros sabíamos que no iba a ser un ejercicio fácil con la Asamblea. Ellos agotaron su cartucho de intentar (algunos de ellos) de destituir o derrocar al presidente a través de un golpe de estado institucional, no lo lograron. Hoy nosotros sabemos que tenemos un escenario, probablemente, adverso en la Asamblea”, concluyó Francisco Jiménez.

CEDATOS, además, le consultó a la gente si estaba de acuerdo con la resolución de la Asamblea de no destituir al presidente Lasso y un 64% dijo que sí.

“Querían respladar a la democracia. Este es el aspecto más importante, lo que respaldan son las manifestaciones de la población a traves de su voto que tienen que respetarse y mantenerse”, explica Córdova.

En el régimen apuntan, sin embargo, a reconstruir las relaciones con algunas organizaciones políticas con quienes identifica algunas coincidencias y un talante democrático.

“También identificamos que hay organizaciones políticas que se jugaron por la institucionalidad, con ellos vamos a recomponer relaciones porque necesitamos un país unido”, asegura Jiménez.

Esto mientras la aprobación de la asamblea según cedatos está en un 7.3% y la credibilidad más baja todavía, en 6%. Córdova explica que “si aprueban un 7,3% eso quiere decir que prácticamente hay un 92% de gente que no aprueba”.

Y quizás esa sea la tarea más compleja porque al gobierno y al ejecutivo todvía les faltan tres años de gestión.

FUENTE: ECUAVISA