Un informe preparado por la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban) detalla cuáles han sido las principales acciones que los Bancos Centrales y las Superintendencias de Bancos de la región han diseñado y ejecutado para preparar al sistema bancario, tanto en el mantenimiento de la salud financiera de las instituciones, como en las acciones que a mediano plazo deben ser aplicadas, y así dejarlo “libre de todo mal” para afrontar la era post-covid.

Una gran cantidad de empresas, especialmente las pequeñas y medianas, van a requerir apoyo monetario. Muchas de ellas han estado sin actividad por un largo tiempo y necesitan reiniciar operaciones. Y la banca debe estar allí.

Un alto porcentaje de la población necesita recuperar acceso al crédito y requerirá de financiamiento para afrontar algunas deudas que dejó la pandemia a su paso. Y la banca también debe estar allí.

La banca debe hacerse presente en todo momento. No en vano, en muchas economías, es un importante apoyo para apuntalar el crecimiento económico. La actividad crediticia es demandada por aquellas empresas y organizaciones que requieren de inyección de recursos para asegurar la cristalización de proyectos de gran envergadura, que serán importantes generadores de empleo

Preservar la estabilidad financiera, mantener niveles de liquidez de acuerdo con los estándares y regulaciones mundiales, aumentar la eficiencia en la intermediación crediticia, entre otros aspectos medulares, son parte de las recomendaciones para la era post-covid.  Los entes reguladores y supervisores de la actividad bancaria en la región durante los últimos años se han caracterizado por la observancia y vigilancia del estricto cumplimiento de normativas locales y foráneas por parte de los bancos.

A manera de ejemplos…

Reducción de tasas de interés, potenciamiento de líneas de crédito a las Pymes para que paguen los sueldos de sus trabajadores y rebajas en el encaje han sido algunas de las acciones adoptadas por el Banco Central de la República Argentina. 

Paquete de apoyo para aumentar la liquidez de su sistema financiero, rebaja en las tasas de interés, así como una importante reducción del encaje legal, además de otras medidas, fue la respuesta de Brasil para atacar los efectos de la pandemia en el sistema bancario del país.

Por su parte, otros países asumieron un mayor riesgo. En plena crisis, Perú, Paraguay, México, Guatemala, Panamá, Chile han efectuado emisiones de deuda soberana por un monto de más de 14 mil millones de dólares, a una tasa competitiva. El resultado no ha podido ser mejor. El mercado respondió con sobredemanda en la oferta.

El Banco Central de Bolivia incrementó 50% la liquidez de las Entidades de Intermediación Financiera (EIF) para sostener la demanda interna. El Banco Central de Chile, país cuyo sistema financiero es uno de los más sólidos del continente, anunció una reducción de sus tasas de interés de 75 puntos básicos, colocando la tasa de política monetaria en 1%. Al igual que otros, también inyectó liquidez a su sistema financiero, con la finalidad de que los bancos puedan soportar la avalancha crediticia que se prevé posterior a este periodo de disminución de la actividad empresarial.

El Banco de la República (Colombia) no se quedó atrás e implementó similares mecanismos de apoyo para salvaguardar la salud financiera de las instituciones bancarias. Inyección de recursos para aumentar la liquidez, reducción en el encaje legal, disminución de tasas de interés, fueron algunas de las medidas diseñadas.

El Banco de México, en conjunto con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), emitió una resolución contentiva de criterios contables especiales, que permite a las instituciones de crédito otorgar diferimiento parcial o total de pagos de capital y/o intereses hasta por un periodo de 6 meses para aquellos clientes cuya fuente de pago se encuentre afectada por la contingencia y que estuviesen solventes al 28 de febrero pasado. Incremento de la liquidez y reducción de la tasa de interés de política monetaria en 50 puntos básicos y dejar la misma en 6%, son otras acciones complementarias.

Lo anterior son tan solo algunos de los ejemplos de lo que se está haciendo en Latinoamérica para revertir, de alguna manera, parte de las secuelas que dejará el Covid en la economía regional. Solo se espera que la importante contribución que están haciendo los entes reguladores y supervisores de la actividad bancaria, juntos a las instituciones financieras, para preservar y apoyar la economía local revierta los resultados negativos que está arrojando esta pandemia.