La delegación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha solicitado a Ecuador recuperar el control de sus cárceles debido a la crisis de seguridad que atraviesan en su informe, publicado este jueves a raíz de su visita realizada al país entre el 1 y el 3 de diciembre pasado.

«La falta de control en los centros facilitaría el ingreso de drogas y armas a los centros penitenciarios», ha indicado la CIDH, que advierte de «violencia y corrupción sin precedentes dentro de las prisiones», en el informe titulado ‘Situación de personas privadas de libertad en Ecuador’.

CIDH se desplazó a Ecuador con motivo de la inseguridad de los centros penitenciarios del país y finalizó su visita a principios de diciembre de 2021. Durante la investigación, los delegados se reunieron con varias autoridades, entre las que figuraba el presidente, Guillermo Lasso. También asistieron a las cárceles de Latacunga, Guayaquil y Cotopaxi.

La CIDH ha concluido que la crisis de los centros penitenciarios está determinada por el abandono estatal del sistema penitenciario desde hace años y la ausencia de una política criminal integral.

Así, ha resaltado que el «aumento de penas y del catálogo de delitos que privilegian el encarcelamiento, la política contra las drogas, el uso excesivo de la prisión preventiva, los obstáculos legales y administrativos para la concesión de beneficios e indultos, así como las deplorables condiciones de detención» también han afectado a incrementar la crisis.

Ecuador atraviesa una crisis de seguridad que ha dejado varias masacres en centros penitenciarios del país y ha enfrentado a varias bandas. El número total de presos muertos en 2021 ascendió a 327, en comparación con la cifra de 2020, cuando fueron 52.

El informe ha alertado de que la cifra de fallecidos representa un incremento de 587 por ciento respecto al 2020. La mayoría de las personas que murieron eran jóvenes que se encontraban en prisión preventiva acusados por delitos menores.

El documento ha indicado que no debe ingresar ningún preso nuevo a la cárcel de Guayas, la más poblada del país con 7.231 internos y en la que se produjeron los peores episodios de violencia.

En este sentido, la CIDH ha reclamado la adopción de una perspectiva de género para proteger a las mujeres y a otros grupos vulnerables en los centros penitenciarios.

El organismo ha constatado que las condiciones de las cárceles de Ecuador «se alejan de los estándares interamericanos en materia de privación de libertad».

Por ello, ha recomendado incrementar el personal de seguridad y vigilancia de las cárceles, ya que el personal actual es «insuficiente» para hacerse cargo del gran volumen de presos.

También ha recalcado la necesidad de tener garantías de que los presos cuenten con «condiciones de detención compatibles con la dignidad humana y con el respeto de los Derechos Humanos», así como con atención sanitaria y «agua suficiente, salubre y aceptable».