Los pacientes arrastraban los pies, muertos del tedio y del calor, al tiempo que formaban largas filas afuera del centro de vacunación del parque Bicentenario, en Quito.

Desinformación, aglomeraciones, horas de espera y quejas hubo en este punto de vacunación contra la COVID-19.

Patricia Barragán hizo una fila de cuatro horas para lograr su segunda dosis. La mujer, visiblemente molesta, hizo una lista de los problemas que encontró. No había una carpa para que las personas de la tercera edad puedan descansar o refugiarse del sol. Tampoco existían baterías sanitarias.

“Lo peor es que no hay información, solo hacemos la fila y nadie sale a decirnos qué opciones tenemos, a qué otros lugares podemos ir. ¡Algo!”. La primera dosis se la administraron en el colegio Don Bosco, en el norte de la capital, y esta atención la calificó de “perfecta”.

Pero debido a que la Coordinación Zonal de Salud 9 decidió cerrar 10 colegios que servían como centros de inmunización, los pacientes fueron reubicados en el Bicentenario. En Quito, los sitios para vacunación pasaron de 51 a 24, después del 27 de junio.

El miércoles 7 de julio del 2021, tres semanas después, la gente todavía no conocía estos cambios en la logística.

Para Francisco Pérez, subsecretario de Vigilancia Epidemiológica, del Ministerio de Salud, entre los principales problemas de logística está la desinformación. Además, dice que la gente se aglomera en la mañana, pese a que tiene citas para la tarde.

Esperanza Toapanta cuenta que el martes acudió al Bicentenario por la tarde porque tenía una cita. Hizo fila tres horas y cerca de las 17:00 le informaron que se agotaron las dosis. Un día después, la mujer acudió por la mañana al colegio Benalcázar a buscar atención.

Estos problemas también suceden en Guayaquil. En la explanada de Mucho Lote 1, los trabajadores de diferentes compañías más otros ciudadanos se agolparon alrededor de las carpas. En otros puntos de la urbe, en cambio, se ve ausentismo.

Pérez asegura que los 300 puntos de vacunación que hay en el país, los problemas como este se dan en dos o tres sitios.

Sin embargo, asegura que el MPS, a través de su página web, informa a la ciudadanía todos los datos sobre la vacunación.

Además, agrega que más de 2.000 personas trabajan en la cadena logística. Ellos, entre otras acciones, se encargan de que cada punto de atención tenga vacunas en stock y cuente con los suministros como jeringas, torundas, alcohol, sistema informático. EXPRESO