Año Nuevo con la variante ómicron pisándole las talones a todo el país. Las restricciones para evitar los contagios, sin embargo, no han podido frenar las fiestas de Año Nuevo en la costa.

La bandera de la reactivación sigue en pie. Ahora mucho más que antes, y con protocolos establecidos que los promotores y empresarios que ofertan destinos han prometido cumplir, para no sufrir un nuevo estancamiento económico, como les pasó a inicios de la pandemia, en 2020.

Los escenarios son alentadores. Ninguna playa ha anunciado cierre, aunque sí medidas de como la cancelación de conciertos previstos y fijar un 50 % el aforo para bares y discotecas.

Monigotes. Habrá exposición y venta, pero se prohíbe su quema en la playa y en espacios públicos donde se puedan originar aglomeraciones.

Aun así, algunos de los hoteles de General Villamil, Santa Elena y Salinas ya mostraban reservaciones al tope esta semana, que no se cancelaron ni siquiera con el anuncio de que la variante en cuestión alcanzó contagio comunitario.

Esperanza López, presidenta de la Cámara de Turismo capítulo Playas, explicó a este medio que estuvo muy atenta a las reuniones del COE de su cantón y que las recientes medidas adoptadas son difíciles de sobrellevar, pero al menos no representan un cierre total de actividades.

“Las playas seguirán abiertas de 06:00 a 18:00. Eso ha tranquilizado a los 40 miembros hoteleros, bares, discotecas y promotores turísticos que tiene la Cámara. A los últimos también les alivia el aforo y se han comprometido a pedir carné o certificado al ingreso”, contó esta empresaria, que en su hotel, al día 28, registraba un lleno total.

40 % de reservas en la Península se habían cancelado a la tarde del martes pasado.

“Solo esperemos que se mantengan las reservaciones. Hasta ahora, todo marcha bien”, dijo la tarde de ayer y recomendó al COE Nacional recordar que el virus está circulando, pero que “para eso existen las medidas de bioseguridad”.

“Sería terrible encerrarnos de nuevo. No hemos podido levantarnos del todo del 2020. Ni siquiera en Navidad tuvimos un despegue esperado. Por eso este feriado que viene es importante”, sostuvo.

Este año, antes de que se anuncie el contagio comunitario de la ómicron, alrededor de 40 mil vehículos cruzaron el peaje de Chongón con dirección a la costa en los feriados de agosto y noviembre.

En Playas no hubo cancelación de reservas, lo que levantó la expectativa de quienes viven de dar alojamiento.
En Playas no hubo cancelación de reservas, lo que levantó la expectativa de quienes viven de dar alojamiento.

Pedro Ortiz viajará a este destino este fin de año. Dice que respetará el distanciamiento, porque llega a un club privado. Como él, Carlos Soto decidió también pasar en su casa de la playa, allí en Villamil. “No se trata de no viajar, sino de cuidarnos y evitar aglomeraciones”, manifestó.

Felipe Franco, director de Turismo de ese cantón, tuvo reuniones con el sector estos días para recordar los compromisos adquiridos en torno a las nuevas disposiciones. “Es preciso que no se descuiden los protocolos y que se respete el aforo estipulado si queremos seguir activos”, señaló.

El Municipio, tras las medidas, debió cancelar tres eventos previstos para el 30, 31 y 1 de enero. Llegarían los Grandes de la Salsa, Medardo y sus Players y Las Chicas Dulces. Sin embargo, el director de Turismo no cree que eso afecte el arribo de turistas. “La gente sabe cómo está el país, las medidas están fuertes, pero las playas están siendo más flexibles. Queremos mantener un turismo responsable”.

Hemos intentado flexibilizar las medidas sin dejar de lado los cuidados. El compromiso es de todos.

Felipe Franco, director de Turismo de Playas

Un escenario alentador empezó a mostrarse también en la Península la tarde de ayer, con el arribo de decenas de turistas a Salinas. Allí, mientras los empresarios turísticos y una parte de la población están de acuerdo con la apertura de los centros de diversión nocturna, otros están preocupados por el avance de los casos.

Los que están en desacuerdo consideran que la afectación podría agravarse en esta provincia al darse paso al esparcimiento. Al parecer, las medidas y los contagios sí produjeron un impacto. Por las últimas resoluciones emitidas, el 40 % de reservas hoteleras se habían cancelado el martes pasado, según explicó Carlos Abad, presidente de la Cámara de Turismo en Santa Elena.

Ayer el escenario era diferente. Los empresarios turísticos esperan que con las resoluciones de los COE cantonales (que decidieron la apertura de discotecas, bares y coctelerías, con aforo reducido) los visitantes no paren de llegar.

Quema. Al contrario de otros años, no habrá quema de años viejos en lugares en los que pueda existir aglomeración.

Según la disposición de los entes locales, existirán estrictas medidas de bioseguridad. El COE de Santa Elena tomó la iniciativa en el arranque del feriado navideño. El lunes de esta semana se sumó a la resolución La Libertad y el martes lo hizo Salinas.

“La gente siente algo de temor por las últimas cifras de contagios en Quito y Guayaquil”, comentó Abad, quien augura que la decisión de dar paso a la diversión en el inicio del nuevo año atraerá a más turistas de los esperados.

En Salinas, Susana Sotomayor, administradora de una cadena de hoteles, indicó que en los tres centros de hospedaje a su cargo, apenas el 50 % de habitaciones han sido reservadas para el feriado del fin de semana. La empresaria espera que esto mejore con el transcurrir de las próximas horas. “Están llamando a preguntar si van a estar abiertas las discotecas. Se les informa que sí, pero con las medidas estrictas que han dispuesto las autoridades locales”.

En San Pablo, Luis Tenempaguay, propietario de un restaurante, se abasteció con productos una vez que las autoridades locales han confirmado que habrá algo de diversión por el inicio del 2022. “Peor era nada, aunque sea con aforo del 50 %, eso hará que sí vengan más turistas”, expresó el comerciante.

En Navidad, la actividad turística fue normal en Montañita. Es por eso que en el primer feriado del año los dueños de hoteles y otros negocios asentados en este balneario estiman que habrá un aumento considerable de visitantes.

“Vamos a cumplir con todas las medidas dispuestas e inclusive se va a exigir el carné. La idea es cuidarnos todos”, indicó Luis Rosales, quien labora en la preparación de cócteles. EXPRESO