La Corte Nacional de Justicia de Ecuador ha solicitado formalmente a Bélgica la extradición del expresidente Rafael Correa, sobre el que pesa una condena de ocho años de cárcel por su presunta implicación en una trama de sobornos.

Así lo ha anunciado este viernes el presidente de la Corte Nacional de Justicia, Iván Saquicela, que en una entrevista a Teleamazonas ha confirmado que el jueves se firmó la providencia por la que se solicita al Gobierno de Guillermo Lasso que pida formalmente la extradición a Bélgica.

Saquicela ha recordado que hay «una sentencia en firme» contra Correa y que, por tanto, la petición se desarrolla «en estricto derecho». «Aquí no hay juicios de valor, no son opiniones ni criterios políticos, mi pronunciamiento es en derecho y es mi deber», ha dicho, al aludir a un caso que ha enfrentado a la política ecuatoriana durante los últimos años.

Correa, condenado por un delito de cohecho en un caso que ha salpicado también a otros miembros de su antiguo Gobierno, siempre ha defendido que es víctima de una persecución política, algo que ha reivindicado incluso ante las autoridades belgas.

Tras conocerse el trámite de extradición del expresidente, un comunicado de la oficina de prensa del despacho de abogados belga Ius Cogens ha informado de que las autoridades de Bélgica han decidido conceder asilo político a Correa, una acción que ya había sido adelantada por su propio abogado.

«Bélgica se suma así a países como México y Bolivia, quienes también han acogido como asilados políticos a varios ex funcionarios del Gobierno y miembros del partido de Correa, víctimas de una evidente persecución», según reza el texto, difundido por los medios ecuatorianos.

Así, el comunicado reconoce «un brutal acoso judicial» contra el expresidente, «cuyo punto culminante fue una espuria sentencia y suspensión de derechos políticos pocas horas antes de su inscripción como candidato para las elecciones de 2021».

En este sentido, según recoge el texto, Bélgica, «reconocida internacionalmente como respetuosa de las instituciones democráticas», ha calificado de «importante paso» el «reconocimiento de persecución política» en Ecuador.

Su abogado, Christophe Marchand, aseguraba horas antes que Bélgica había concedido ya asilo político a Correa, un extremo que el Comisariado General para Refugiados y Apátridas no había confirmado a Europa Press apelando a razones de privacidad.

Para Marchand, en palabras que figuraban en este mismo comunicado del despacho de abogados belga, esta decisión por parte de las autoridades belgas es una medida clave, ya que «supone un reconocimiento de la condición de perseguido político del exmandatario». NOTIMERICA