Los líderes de la OTAN acordarán este jueves cuatro nuevos batallones de combate en el flanco oriental, en Eslovaquia, Hungría, Rumanía y Bulgaria, en la reunión extraordinaria de Bruselas en la que discutirán también más apoyo militar a Ucrania ante la invasión militar rusa.

Así lo ha anunciado el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, en una rueda de prensa previa a la cumbre extraordinaria que reunirá al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, con los socios europeos por primera vez desde la invasión rusa de Ucrania, hace un mes.

Según ha detallado, el despliegue de estos grupos es inmediato y usarán como base el refuerzo de la Alianza Atlántica en estos países miembros por la guerra en Ucrania. Estos batallones contarán con componentes de las fuerzas nacionales de los países anfitriones, pero también con la participación de otros aliados, ha indicado.

«Vamos a desplegarlos tanto tiempo como sea necesario», ha declarado, al ser preguntado si estas nuevas unidades serán permanentes. De esta forma, la alianza militar sigue la respuesta que dio a la anexión ilegal de Crimea en 2014, cuando desplegó por primera vez grupos de combate multinacionales en Polonia y los países bálticos para hacer frente a la amenaza rusa.

Ahora la idea es replicar estos batallones y extender el anillo militar de seguridad al sureste de Europa para un total de ocho grupos de combate, una vez la OTAN ha reforzado también las unidades multinacionales en Polonia, Letonia, Lituania y Estonia.

Stoltenberg ha enmarcado el anuncio en la respuesta en el corto plazo de la organización militar a la amenaza que representa la guerra en Ucrania. «Tendrá consecuencias de largo alcance para nuestra seguridad y la OTAN tiene que responder a esta nueva realidad», ha avisado el político noruego.

Esta decisión responde a la intención de la OTAN de reforzar su posición de Defensa y disuasión en el este de Europa, aunque, más allá de esta iniciativa la organización trabaja en un ajuste a largo plazo de su presencia en el frente oriental.