Ecuador irá a las urnas en febrero de 2023 y tendrá que elegir alcalde o prefecto entre un montón de candidatos sin tener siquiera garantías de que cumplirán con lo prometido, de que usarán los recursos con rectitud o de que se apegarán a los lineamientos de las siglas políticas por las que entraron en la papeleta electoral. No solo es que haya antecedentes de cargos electos que se tuercen en el camino, sino que las propias organizaciones políticas admiten que no tienen un sistema de selección previa que dé garantías a los votantes.

¿Cómo escogen y  qué evalúan las organizaciones políticas al momento de lanzar a una candidatura a sus representantes? Es ahora, en los meses previos a la campaña electoral, cuando se mueven las fichas de los que podrían convertirse, después del votos, en alcaldes, prefectos y otras dignidades. La respuesta que dieron a EXPRESO las organizaciones políticas no fue alentadora.

Alfredo Serrano, presidente del Partido Social Cristiano (PSC), reconoció que es casi imposible realizar un estudio minucioso de todos los candidatos que representarán al movimiento en las seccionales 2023.

“Cada partido político debe inscribir 11.099 candidatos. Es imposible tener un conocimiento a profundidad de    todos: saber quiénes son, de dónde vienen, cuál es su verdadero objetivo… Es imposible.    Por eso, hay veces en que en uno de los cantones ocurre algo con algún concejal    y nos preguntan cómo es posible que ustedes no lo hayan identificado. Pero ¡por Dios! Son 11.099 candidatos; es imposible en la práctica llevar un estudio completo”, sostuvo Serrano, quien aspira a que esto cambie muy pronto, con una reforma que asigne recursos para el proceso de selección.

Por su parte, el presidente del partido político CREO, Guido Chiriboga, reconoce que escoger y filtrar a los candidatos siempre va a ser un proceso imperfecto.

“Estamos entrando a un proceso electoral y hay que escoger candidatos que puedan ganar las elecciones y ejercer de manera adecuada el cargo al que aspiran. Es verdad, no estamos exentos de sorpresas, hay cosas que ni los filtros identifican, pero hay que asumir el reto de entregarle un candidato íntegro al país”, confía Chiriboga.

Marlon Santi, líder político de Pachakutik, asegura que hay requisitos para llegar a una candidatura: la trayectoria en la lucha social, el proceso de formación ideológica dentro del partido político y el reconocimiento de la población por ser un personaje con ética y moral.

Aunque también reconoce que esto no es un blindaje para que los personajes elegidos como representantes se deslinden después del partido o de su postulado ideológico.

Entre los requisitos que enlista Marcela Aguiñaga, presidenta del partido político Revolución Ciudadana, está el no haber ofendido ni injuriado a los líderes principales de la organización, tener formación en el ámbito del progresismo o gozar de coherencia en la defensa de causas, entre otros.

Aguiñaga reconoce que estos filtros no son suficientes y pueden fallar al momento de escoger a un candidato. Asegura que esto se debe a que no existe una verdadera sociedad ideológica en el país.

Para Alejandro Coloma, especialista en Derecho constitucional, administrativo y electoral, la población está condenada a dar su voto a candidatos que no cuentan con la capacidad de dar soluciones ni con la ética para respetar la ideología política del movimiento que los promueve.

“Crear partidos políticos en el país es igual que hacer equipos de fútbol; no es nada diferente. Ningún partido mide la capacidad de sus candidatos,    solo ven la popularidad y los intereses en común. Nadie los filtra objetivamente, menos ahora, que el sistema de partidos políticos    ha proliferado. Como muestra, la Asamblea; llena de gente incapaz”.

Por su parte, Ruth Hidalgo, decana de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de las Américas (Udla), apunta a las normas. Son flojas. Mientras haya más de 200 partidos políticos participando, remata, el ciudadano se verá en la disyuntiva de votar o no por personajes que no tienen ni la capacidad ni la ética para asumir un cargo que pone a su disposición los recursos públicos que pagan todos.

Presupuesto

El pleno del Consejo Nacional Electoral (CNE) aprobó un presupuesto estimado de 109,3 millones de dólares para las seccionales 2023.

Inscripciones

Los partidos políticos inscritos en el Consejo Nacional Electoral tienen que postular en las seccionales 2023 a más de 11 mil    candidatos.

Paridad

El Código de la Democracia establece que el 30 % de los candidatos que encabecen las listas en las seccionales 2023 sean mujeres, y    un 25 % jóvenes.

FUENTE: EXPRESO