Una situación que genera nerviosismo y tensión. Con la presidenta de la Asamblea Nacional, Guadalupe Llori, sometida a un proceso de investigación que potencialmente le dejaría fuera de ese cargo, queda la incógnita sobre quién asumirá la dirección de la Función Legislativa.

Legalmente, debe ser el primer vicepresidente Virgilio Saquicela (independiente), pero una fuente cercana a la nueva mayoría le dijo a EXPRESO que uno de los puntos de partida para entablar un diálogo entre Unión por la Esperanza (UNES), Partido Social Cristiano (PSC) y los seis “rebeldes” de Pachakutik habría sido el apoyo a estos últimos para que reemplacen a Llori en caso de que sea cesada.

La noticia causó revuelo al interior de esa mayoría. El miércoles pasado hubo reclamos a Mario Ruiz (disidente de Pachakutik), quien es el enlace de diálogo con las otras dos organizaciones políticas. Él negó haber proporcionado dicha información como vocero de los “rebeldes” y habló de pedir una rectificación.

Consultado al respecto, el asambleísta correísta Ronny Aleaga le dijo a este Diario que, efectivamente, nunca se ha hablado de otro reemplazo para Llori que no sea Saquicela, tal como establece la ley. “Hemos hecho las cosas con transparencia y eso no ha sido parte de los diálogos”, señaló.

De no cumplir las resoluciones se entenderá que los asambleístas se autoexcluyeron.

Salvador Quishpe jefe de bloque de Pachakutik

Sin embargo, podría haber un giro en la sucesión, si el pleno de la Asamblea decide que la recién conformada comisión pluripartidista ad hoc también analice las denuncias presentadas contra los integrantes del Consejo de Administración Legislativa (CAL) del que es parte Saquicela, la segunda vicepresidenta Yeseña Guamaní y Johanna Moreira (Izquierda Democrática), Darwin Pereira (Pachakutik), Nathalie Arias (CREO) y Aleaga.

Varias voces ya se han pronunciado a favor de que esas denuncias no queden en el aire. Si eso sucede y los dos vicepresidentes también son removidos, junto a otros integrantes del CAL, la Asamblea Nacional quedará sin sus autoridades principales y el pleno se verá en la obligación de elegir a las nuevas dignidades.

Al interior de la facción de Pachakutik, que aún mantiene la línea de defensa a Llori, también hay inquietud al respecto y ante las dudas en el Consejo Político celebrado el 22 de abril pasado en Quito se resolvió, entre otras cosas, que de ser removida Llori de la presidencia del Legislativo nadie de la bancada podrá buscar reemplazarla.

Ruiz fue precisamente el más molesto por la decisión y abandonó esa reunión.

“Pretenden con resoluciones prefabricadas que si cae la compañera Guadalupe Llori, ninguno de los compañeros asambleístas de Pachakutik pueda asumir la presidencia. Eso lo denunciamos y decimos categóricamente (la decisión) no está tomada por las bases”.

El jueves, el nuevo jefe de la bancada de Pachakutik, Salvador Quishpe, anunció que los “rebeldes” habían sido reintegrados, pero con la condición de que cumplan lo resuelto por el Consejo. Puso especial énfasis en la prohibición de no buscar la presidencia. En el mediano plazo se verá si cumplen o no.

  • PRIMERA PRUEBA 

Una de las condiciones para la reintegración de los “rebeldes” al bloque de Pachakutik es que asistan a las sesiones que son convocadas para analizar y coordinar las acciones al interior de la Asamblea Nacional. La primera prueba será esta misma tarde, en la que ha sido convocada una reunión.

  • POSTURA

Otra condicionante es que los disidentes del brazo político del movimiento indígena acaten la decisión de no adherirse a ninguna iniciativa en contra de la presidenta Llori. Sin embargo, ellos forman parte de la comisión evaluadora con Peter Calo, quien es crítico a la gestión de la presidenta.

FUENTE: EXPRESO