La vicepresidenta de Colombia, Marta Lucía Ramírez, ha señalado que la despenalización del aborto hasta las 24 semanas en el país latinoamericano «legitima la muerte», al tiempo que ha tildado el plazo de seis meses de «inhumano y desproporcionado».

En un comunicado, la también ministra de Exteriores colombiana ha mostrado su «respeto» por las decisiones de la Justicia y ha considerado que deben «acatarse», pero ha criticado que el fallo del Tribunal Constitucional «encarna un asunto ético y moral de gran preocupación».

Ramírez ha insistido en que, a las 24 semanas, un feto es un «ser humano formado» que «está en condiciones de sufrir dolor» y ha apuntado a que muchos bebés nacen prematuros a los seis meses «y, después de luchar por sobrevivir, logran tener una vida plena, saludable y feliz». «Esa es la edad en la cual muchos de ellos serán abortados ahora», ha aseverado.

Así, ha pedido «responsabilidad» en la aplicación del fallo y ha considerado «apremiante» una regulación del Congreso colombiano «que permita la razonabilidad y racionalidad de la práctica del aborto» tras la decisión, que, a su juicio, «es crucial» y tendría que haberse dirimido en el Congreso o en un referéndum.

«Sería terrible que Colombia se llenara de sitios de aborto», ha lamentado también, destacando que el país «no puede permitir que se normalice el aborto ni que se vuelva la regla general». «Tampoco que se convierta en un negocio de un puñado de oportunistas», ha agregado.

En referencia a los derechos de las mujeres, Ramírez ha asegurado que han sido «la causa» de «buena parte» de su vida». «No obstante, un ser humano de seis meses también tiene el derecho a nacer y a vivir».

«Cuando hablamos del derecho de las mujeres, debemos, sobre todo, hablar de su derecho a sostener relaciones sexuales consentidas y seguras. Como Estado y como sociedad, nos convoca la responsabilidad de garantizar métodos anticonceptivos asequibles, así como condenar y castigar férreamente cualquier tipo de agresión sexual en su contra», ha añadido.

Las palabras de Ramírez están en línea con las del presidente, Iván Duque, que el martes rechazó la despenalización del aborto, subrayando su preocupación porque la decisión «facilite que el aborto se convierta en una práctica casi anticonceptiva, recurrente y regular».

El Tribunal Constitucional de Colombia aprobó la despenalización del aborto hasta las 24 semanas el lunes, en una votación histórica con un resultado muy ajustado –cinco votos a favor y cuatro en contra–.

Desde el año 2006, en Colombia solo se permitía el aborto bajo tres premisas: en casos de abuso sexual, cuando estuviera en riesgo la salud física o mental, o cuando existía malformación del feto.