Repulsión e impotencia. El pasado 21 de abril, cerca del mediodía, una joven de 14 años de edad que cursa el décimo año de educación básica en el colegio fiscal Luis Napoleón Dillón, del norte de Quito, fue violada por presuntamente el conductor de su expreso escolar después de ser retirada cerca de su domicilio en Llano Grande para ir a la unidad educativa.

“¡Me violó, me violó! Te juro que me violó”, repite la víctima hasta la extenuación sin que nadie tome en serio sus palabras pese al tono desgarrador, el llanto y los gritos en el transporte escolar mientras se dirige al colegio. Así se escucha en una grabación de audio de 38 minutos a la que tuvo acceso EXPRESO. El audio evidencia cómo fueron los minutos después de la violación a la adolescente. La reacción de descrédito de su entorno es el preámbulo de la reacción de los responsables. Aunque el suceso ocurrió el jueves pasado, no se conoció hasta ayer por las quejas de la familia contra el colegio y las autoridades por encubrimiento al violador.

En el mismo audio se oye a otros estudiantes que se suben al transporte dudar de la chica. Inconmovibles por su estado de ansiedad, le dicen que está loca y la juzgan por oler fuertemente a trago. “Yo salí normal de mi casa y me violó. Me dio algo de beber”, dice la estudiante llorando.

En el fondo se escucha sonar un vallenato. El presunto violador se acerca donde ella para decirle que se tranquilice porque va a meterlo en problemas a él y a todos sus compañeros. “Cállate, escúchame. Le van a meter preso al (nombre de un alumno) por culpa tuya, cállate”. La joven rechaza que se le acerque. “Fuiste tú, me violaste, no me toques”, se escucha en un extracto de la grabación.

El chofer estaba en la calle, se bajan los alumnos, entra la supervisora al bus, porque le ve a una niña que está medio mareada, inmediatamente trata de subirse al bus y el bus acelera.

Enrique Pérez, subsecretario de Educación de Pichincha.

En el recorrido, el conductor detiene la marcha del vehículo y se sube un hombre que dice ser el dueño de la unidad, quien pregunta qué ocurrió y la joven indica que la violaron. Conversó con el conductor, le dijo que no tema, porque si no pasó nada debe enfrentar a las autoridades y dejó que el presunto violador siga con su rumbo al colegio.

Pese a que un inicio los estudiantes eran incrédulos a las declaraciones, en partes finales de la grabación se escuchan voces decir: “Yo creo que sí es verdad”, “no me cuadra por qué el bus vino tarde”, “nunca la había visto así”. Los exámenes médicos posteriores corroboraron la agresión sexual y está pendiente de conocerse qué sustancia le dieron para intoxicarla.

Los padres de la menor se quejan de que la institución educativa no hizo nada inmediatamente. “Aquí nos dieron la espalda, aquí no sabían ni el nombre del chofer” dijo el padre. La denuncia, según se conoció, la interpuso la directora del plantel al siguiente día. EXPRESO buscó su versión, pero no nos recibió. “En el colegio tuvieron conocimiento la tutora, la directora, adicionalmente el dueño del microbús también tuvo conocimiento y no hicieron nada”, sostuvo Guillermo Lara, abogado de la familia.

Estas declaraciones fueron desmentidas tanto por la ministra de Educación, María Brown, y por el subsecretario de Educación de Pichincha, Enrique Pérez. Ambas autoridades manifestaron que desde que se percataron, al llegar el microbús, se actuó con el Departamento de Consejería Estudiantil (DECE) y se siguió el proceso. “Todavía no tenemos evidencias ciertas de que haya habido una falta. Nuestra obligación es tener toda la información para, sobre la base de ello, emitir un criterio sobre si el accionar de la rectora tuvo un fallo”, dijo Brown.

Tenemos evidencias de que los protocolos se han cumplido. Tenemos la copia de la denuncia ante la Fiscalía y el informe remitido el mismo día por los profesionales del DECE.

María Brown, Ministra de Educación.

La denuncia de los padres fue interpuesta el lunes. La mamá de la víctima relató que el chofer llamó a su hija para recogerla en la parada 15 minutos antes, es decir 11:40. Ella es la primera alumna en ser retirada. Sin embargo, pese a que fue con anticipación, a la segunda parada llegó con 15 minutos de atraso. Asegura un estudiante por dos ocasiones en el audio al que este Diario tuvo acceso.

Existe indignación porque el presunto violador se dio a la fuga tiempo después de abandonar el vehículo en la institución sin que nadie lo retuviera.

FUENTE: EXPRESO