No pudo disfrutar del helado que tanto le pidió a su papá. Sebastián Obando, la víctima de 11 años de edad que quedó en medio de un fuego cruzado entre un policía y un ladrón este último domingo en el que también murieron 11 personas más, es la prueba de cómo los niveles de inseguridad se han desplegado y van cobrando la vida de quienes los sorprende al azar.

Este último domingo 17 de octubre superó a los hechos violentos registrados en la semana anterior, en la que hubo tres asaltos en las entidades bancarias de centros comerciales, dos más en entidades financieras y sin adicionar las muertes violentas que se registraron en el Puerto Marítimo y en las ciudadelas los Guasmos.

Amalia Sandoval es otra víctima colateral, ella es la comerciante que también recibió una bala perdida producto de un tiroteo en las calles Pedro Carbo y Luque en los exteriores de una entidad bancaria el pasado 4 de octubre y su deceso se dio también la noche del domingo. Lo confirmó un parte policial.Crudeza. Dos víctimas colaterales de los últimos hechos violentos. El recrudecimiento de la violencia apunta a un “reconocimiento” de nuevas bandas.

El experto en seguridad Jhon Garaicoa sostiene que estos escenarios responden a que “muchas bandas se han separado, y ahora aparecen nuevos líderes. Cada grupo delictivo trata de hacer fortaleza para su agrupación y por eso vemos la cantidad de delitos indistintamente de los grupos que salen a intentar tomar el poder”.

Desde el Ministerio de Gobierno señala que el recrudecimiento de la violencia responde a organizaciones narcodelictivas que operan en el país y desde hace varios años. Hasta el cierre de esta edición, la ministra de Gobierno, Alexandra Vela, no se había pronunciado sobre los índices de inseguridad ciudadana en el país.

No obstante, ayer en horas de la tarde, se instaló una mesa de seguridad en la Gobernación del Guayas y en ella participó la Policía Nacional, el Municipio y más instituciones. En un inicio la convocatoria era para “fortalecer la seguridad en los centros comerciales” del Guayas. Horas más tarde, se la denominó mesa de seguridad.

Garaicoa sostiene que las nuevas bandas que son “lideradas” por jóvenes que buscan un denominado “reconocimiento” por su modalidad cruda y delictiva deben ser estudiadas con antelación para que las autoridades puedan actuar y verdaderamente prevenir tragedias y víctimas colaterales. Es decir, fortalecer la inteligencia operacional del país y alerta de la filtración de datos.

“El 70 % de todo plan de prevención tiene que ver con el elemento humano que está en las organizaciones públicas y privadas, hay que ver la fuga de información que permite fraudes internos y fracasos en los planes”.

  • Pide justicia

Preparan medidas legales

– Tomás Obando, padre, apareció junto a su abogado para señalar las acciones legales que se plantean por el momento. Además de pedir justicia con la captura y sentencia de quien asesinó a su hijo, busca que se sancione al uniformado que, según él, habría actuado de forma negligente al gritar al ladrón y disparar cuando su hijo quedó en medio del tiroteo. “Pasó la impericia del policía, él no tenía ningún riesgo porque estaba detrás de un counter y todo el riesgo lo tuvo mi hijo entre el ladrón y el policía”.

FUENTE: EXPRESO