535 mujeres laboran en el Sistema de Transporte Metropolitano que diariamente moviliza a 215.000 pasajeros en sus troncales Trolebús y Ecovía conectando a Quito de norte a sur.

Desde las primeras horas de la mañana hasta altas horas de la noche, el aporte de la mujer se percibe en las áreas de recaudación, servicio al cliente, operaciones, talleres, cargos directivos y detrás del volante en las unidades articuladas y biarticuladas que movilizan a miles de quiteños diariamente.

Lorena Flores, conductora del Trolebús, relata que se ha tenido que adaptar a la nueva normalidad para continuar trabajando con más compromiso que antes porque ahora se enfrenta a una pandemia y es una responsabilidad más grande llevar a los usuarios de forma segura. «Para nosotras no hay límites, espero que haya más mujeres que se integren a trabajos que no son muy comunes y podamos aportar más a la sociedad», dijo.

De igual forma, Amalia Rodríguez, especialista de Mantenimiento, quien está al frente del Taller Especializado de Chiriyacu, ratifica que la mujer también puede realizar las actividades que generalmente las realiza un hombre; “podemos incluso superar las expectativas y tener mejores resultados”, señala Amelia quien labora en la institución hace 12 años.

Ambas colaboradoras mencionan que aún en la actualidad sienten que no se valora el papel y labor que las mujeres realizan y esperan que pronto exista un verdadero cambio en el que todas las mujeres y hombres se sientan como iguales con equidad en derechos y obligaciones.