Como si se tratara de una escena de persecución policial de una película, un automóvil blanco irrumpe a velocidad sobre la larga rampa que conduce al área de Emergencia del Hospital de Ceibos, seguido por policías en moto y un patrullero.

El vehículo frena cerca de la puerta de ingreso de los pacientes y el conductor se baja presuroso, abre la puerta del asiento trasero y pide la ayuda del personal de la entidad para movilizar a una persona: un herido de bala.

Desde el hospital sale un grupo de camilleros y médicos que realizan el ingreso.

La escena es contemplada por decenas de familiares de otros pacientes que esperan en los exteriores de esta casa de salud, que durante la parte crítica de la pandemia y hasta hace algunos meses fue uno de los ‘hospitales centinela’ de la lucha contra la COVID-19 y por ello estaba copado solo por estos casos.

Un momento después, el automóvil ha sido estacionado en la zona de parqueo y los policías esperan en el lugar. El área de acceso a la Emergencia está otra vez despejada y todo parece estar tranquilo cuando llega un taxi que, contrariamente al vehículo anterior, avanza con lentitud y cuidado. Se estaciona y desciende un grupo de personas que trasladan a un adulto mayor. Le explican al personal médico que ha sufrido una caída y que posiblemente tenga una fractura.

Las dos escenas, ocurridas en días pasados, reflejan cómo la ansiada ‘vuelta a la normalidad’ es desde hace unas semanas una realidad en estas áreas hospitalarias que, con los indicadores de COVID-19 a la baja, han vuelto a recibir a pacientes con los diversos tipos de urgencias de antes de la pandemia.

En el Hospital General del Guasmo Sur esto ocurre desde agosto, precisa el coordinador del área de Emergencia, Christopher Alvarado Córdova. Desde entonces les han vuelto a llegar “todo tipo de demandas espontáneas de atenciones de otras patologías distintas a COVID-19”,

Aumento de casos: Según el Ministerio de Salud Pública, “los casos de víctimas de los tipos de violencia que se
presentan en el medio han aumentado el doble en comparación entre el año 2019 y 2021”.

Así lo corrobora el Ministerio de Salud, que afirma que al momento, todas sus unidades atienden otra vez a pacientes con enfermedades cardiacas, neurológicas, traumatológicas, renales, accidentes de tránsito, laborales y “demás urgencias que se puedan presentar”.

Este Diario también consultó al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, pero la entidad no facilitó la información, según indicó una responsable de Comunicación.

Así, el hospital del Guasmo Sur, que en 2020 atendió al denominado ‘caso cero’ de COVID-19, ha vuelto a la normalidad de la prepandemia y recibe a pacientes de toda condición social, sin necesidad de que sean afiliados a algún seguro público o privado. Y el coordinador médico de la Emergencia considera que igual ocurre en los demás hospitales públicos y privados de la ciudad.

El área externa del Hospital del Guasmo Sur, al mediodía del viernes 19 de noviembre.

En efecto, así lo confirma el Hospital Luis Vernaza, aunque esa decisión se tomó desde el año pasado, cuando aún la pandemia tenía indicadores altos en el país, según resalta el director técnico hospitalario de la Junta de Beneficencia de Guayaquil, Alberto Daccach.

La entidad dividió las áreas de Emergencia en sectores exclusivos para COVID-19 y otros para las demás patologías, de tal manera que pudieran seguir atendiendo a otros pacientes.

Pero el responsable técnico de las casas de salud de la Junta reconoce que, por diversos motivos, como las restricciones de movilidad y el temor de los ciudadanos a acudir por entonces a los hospitales, a los que veían como sitios de contagio del coronavirus, el número de atenciones no llegaba al de prepandemia. Algo que, en cambio, sí está ocurriendo en estos últimos meses y semanas,

Daccach recuerda que por ser un hospital general, el Luis Vernaza puede brindar atención de Emergencia a todas las patologías y que por ello reciben derivaciones de otras casas de salud. Pero, por lo general, los traumas por accidentes de tránsito están entre los más comunes que les llegan.

La cifra Un total de 668
atenciones por casos de violencia ha registrado la Zona 8 de Salud hasta ahora. En 2019 fueron solo 316.

En los hospitales del Seguro Social, en tanto, uno de los indicadores de la vuelta a la normalidad es que la mayoría de pacientes que reciben son adultos mayores afiliados o jubilados que sufren alguna emergencia relacionada con complicaciones de diabetes, hipertensión o caídas.

Pero a pesar de haber solicitado formalmente y con más de una semana de anticipación las cifras de atenciones médicas en Emergencia en los últimos meses, el Seguro Social no las facilitó, como en cambio sí lo hizo el Ministerio de Salud Pública.

“De la Dirección Nacional no autorizaron el envío de la información”, indicó a este Diario la encargada de Comunicación. Al final, otra muestra más de la vuelta a la normalidad.

RETOMAN TRASPLANTES Y CIRUGÍAS COMPLEJAS

Desde el 2 de septiembre pasado, el Hospital Luis Vernaza reactivó su programa de trasplantes de órganos, suspendido desde el año pasado debido a la pandemia de COVID-19. En estos meses realizó ocho renales, ocho hepáticos, una de córneas y 116 de tejidos, además de su primer trasplante de corazón el pasado lunes 15 de noviembre, informó la entidad. Hasta antes de la pandemia el número anual de trasplantes fue de 22 en 2017; 43 en 2018 y 61 en 2019.

En tanto, el Hospital General de Monte Sinaí, del Ministerio de Salud Pública, realizó también en esta semana la extirpación de un tumor ovárico de seis kilos a una paciente de 28 años, “en una operación de alta complejidad que duró tres horas”.

La entidad informó que como parte de la estrategia ‘Reactivando la salud’ está dedicada a atender las cirugías que estaban en lista de espera por la pandemia y que ahora efectúa unas 300 por mes.

FUENTE: EXPRESO